Pearl Jam - Backspacer
Pearl Jam – Backspacer (2009)

1- Gonna see my friend
Caña a tope en la línea de Last Exit (Vitalogy), Once (Ten) o Breakerfall (Binaural): un inicio al más puro estilo Pearl Jam . Eddie muestra su tono más agresivo en una canción sin posibilidad de descanso, con una guitarra sucia y potente. Destaca el buen hacer a la percusión de Matt Cameron a mitad de tema.
2- Got some
Tema de punk rock con influencias ochenteras que se va acelerando hasta llegar a un clímax final bien logrado. De nuevo, la labor de Cameron a la batería es notable, especialmente los redobles del inicio. Los coros dotan de profundidad a uno de los mejores cortes del disco, especialmente en su faceta rockera, pues una de las virtudes de este álbum es la diferenciación entre temas rockeros (más bien punks) y los temas más pausados, que lejos de ser dos partes separadas, se entremezclan muy bien sin dejar que pierda frescura en casi ningún momento. A estas alturas ya percibimos un tono alegre en este trabajo de los americanos, algo bastante inédito en el devenir del grupo.
3- The Fixer
The Fixer es el primer single de Backspacer. Se trata, quizás, del single más pop que han sacado en toda su trayectoria. Realmente se acerca más a un power pop de unos Foo Fighters más vitalistas. Tema muy pegadizo, con unos excelentes coros, un estribillo que no se te va la cabeza y con una letra que parece hablar de lo que Eddie aporta en la banda (“When somethings dark Lemme shed a little light on it”), a modo de contrapeso. Se nota el color que da el productor Brendan O’Brien; aquí con un pequeño arreglo de piano hacia la mitad. De aquellas canciones que resultan extrañas para un grupo como Pearl Jam, pero que gana con las escuchas y demuestra la versatilidad de los chicos de Vedder. Lástima del final en fade out...
4- Johnny Guitar
Cuenta Eddie en una entrevista, que la inspiración para esta canción le vino cuando vio en el lavabo del estudio dónde grababan, un poster de un disco de Johnny Guitar. Imagino lo que haría en dicho lavabo, pues el tema cuenta con riff hard rockero bastante mugriento, claramente ochentero... El desarrollo final también está muy bien, con esos “yeah yeah” tan habituales en este disco, sin embrago, Johnny Guitar se nos hace demasiado repetitiva por el ritmo cansino de la guitarra y el bajo, y el fade out final tampoco ayuda.
5- Just Breathe
Eddie Vedder viene de hacer la BSO de Into The Wild, film dirigido por su amigo Sean Penn, y que se considera su primer trabajo en solitario. Muchos se preguntaban como encajaría esto en su banda, en Pearl Jam, y la primera respuesta está aquí, en Just Breathe. Ésta aprovecha el riff de Toulumne, de Into the Wild, para construir una balada folkie de mensaje escatológico (“Nothing you would take,.. everything you gave. Hold me till I die,..Meet you on the other side.”) pero que más que a funeral, suena a paz interior. Just breathe cuenta con unos arreglos sencillos pero resultones, básicamente cuerda y viento, pero realmente no acaba de despegar ni de emocionar. Jeff ,al bajo, lleva el ritmo.
6- Amongst the waves
Topamos aquí con el primer tema hímnico de Backspacer, un medio tiempo en la línea de un Given to fly con unas idas y venidas que encajan perfectamente con la letra surfera que nos recuerda uno de los hobbies favoritos de Vedder (“Riding high amongst the waves...I can feel like I”). Otra vez, la letra parece hablar de una madurez cercana a la muerte, pero como de atardecer otoñal más que como fatal final (“put away my early grave”). Mike McCready nos entrega uno de los mejores (y pocos) solos de guitarra del disco.
7- Unthought Known
Principado con un riff muy típico de Eddie, parecido al de Wishlist (Yield). Es otro tema que empieza contenido y que según avanza crece y explota guiado por un piano de fondo que surge a la superficie en un delicioso movimiento que recuerda a los que introdujo Rick Parashar en el disco homónimo de Temple of the Dog (en especial en Times of trouble y Call me a dog). Sin duda, de lo mejor de Backspacer.
8- Supersonic
Tema punk tipo Lukin o Comatose, que Pearl Jam suelen introducir a mitad de disco, pero que aquí suena más alegre y pasado por el tapiz ochentero. Stone Gossard construye un riff con una intro clavada a la de Mankind (corte que ya compuso Stone), de fácil digestión pero realmente pegadiza. No es el mejor tema de Backspacer, pero es muy agradecido. McCready vuelve a meter un buen solo en la pequeña jam central.
9- Speed of sound
Speed of sound es uno de los cortes del disco más arriesgados, y aunque el resultado final no es excesivamente positivo si lo comparamos con su ambición, no se trata de un experimento totalmente fallido. Funcionaría mucho mejor en acústico, pues los arreglos saturan un poquito una canción con una soberbia melodía vocal facturada por Vedder. Otra vez, es una balada surgida de los descubrimientos de Eddie en Into the Wild.
10- Force of nature
Force of nature es el tema más genuinamente Pearl Jam de todo el disco y no por casualidad, compuesto por Mike McCready que por momentos nos hace pensar que es el que conserva la esencia “jammer” más pura del quinteto. Es un corte urgente, con una guitarra en wah wah que impulsa al tema durante todo su minutaje, sin aristas, sin rasguños, redondo de principio a fin, con un Eddie inconmensurable dándole un toque glorioso a un notable puente y mejor estribillo. De los de antes, pero con la sabiduría de los años alcanzados. Destacable outro final interpretado por Mike, y que nos retrotrae al furioso y ruidoso final de Rearviewmirror (Vs.).
11- The End
Pearl Jam acostumbra a cerrar sus discos con temas memorables, dejando un buen sabor de boca. No en vano, Indifference (Vs.), Inside Job (Pearl Jam) o Release (Ten) son clásicos inmortales (Inmortality) del grupo. The End entra en esta categoría, un gran broche final para un Backspacer que nos muestra a un grupo en buena forma (no excelente) y con ganas aún de seguir adelante, a pesar de la forma de titular este último corte. No podía ser de otra manera que esta balada tenga su antecedente en la BSO de Into the Wild, en cuanto a su tonalidad folkie. Partiendo de una guitarra acústica, construye una suave tonada sencilla en sus arreglos, mecida por la cálida voz de Vedder. La letra como a lo largo del álbum, conecta con la idea de la muerte, pero tiene más de reafirmación vital y de madurez conseguida que de angustia o rabia, como se solían interpretar las líricas pearljamianas en la etapa “grunge”. El final es un poco como un “coitus interruptus” pero parece un guiño al verso final “My dear...The End...Comes near...I’m here...But not much longer”.
Si, es verdad, Backspacer es el disco pop de Pearl Jam. No, no se han convertido en Nickelback ni han recurrido a Timbaland como su buen amigo Chris Cornell (ex Soundgarden y ex Audioslave). Simplemente se trata del disco más vitalista, más alegre y si, más popero (¿qué son sino The Fixer o Supersonic?) que han compuesto jamás. Y funciona, porqué si tuviéramos que definir en poquitas palabras la principal característica de su ya, noveno disco de estudio, es la facilidad con la que entra este disco, de tan solo 34 minutos de duración.
No se puede decir que sea un disco totalmente diferente del anterior, del denominado por los fans “Aguacate”, pues al menos el cuarteto compuesto por Gonna see my friend, Got some, The Fixer y Johnny Guitar tienen la urgencia y visceralidad de aquél prometedor inicio compuesto por Life Wasted, World Wide Suicide, Comatose y Severed Hand. Pero el devenir del álbum se nos muestra lejos del estilo de “Aguacate”, más setentero que el ochentero Backspacer.
Backspacer no es un disco que se escape mucho de lo que nos venían ofreciendo el quinteto de Seattle, así, no es un disco de ruptura a lo No Code (1996) ni Binaural (2000), pero tiene la suficiente versatilidad y experimentalismo para no retratarlo de disco comodón como muchos grupos de su edad suelen hacer. Como hemos dicho antes, el disco es vitalista y alegre, temática poco sobada por parte de los de Vedder, que solían usar sus trabajos como experiencia catártica a medio camino entre la reafirmación y la poesía macabra, pues bien, el tema central del disco recae en la madurez, el final de la vida y la válvula de escape (ahh el surf...Amongst the waves).
Otro rasgo bastante novedoso en el repertorio de la banda del noroeste es el uso de los arreglos, quizás algo más sofisticados que antaño, aunque en honor de la verdad, no siempre les funciona (Speed of sound suena mejor sin esos arreglos); pero vale la pena solo por los teclados que O’ Brien introduce en Unthought Known., uno de los mejores cortes. No solo en esta última, tambien Amongst the waves o The Fixer tienen teclados, quizás influencia de sus admirados The Who, cuyos recurrentes teclados eran marca de la casa. Si en No Code (1996) el núcleo del disco recaía en los temas tranquilos y Vs (1993) en los temas cañeros, Backspacer mantiene una buena combinación de temas relajados y temas más urgentes. Todo tiene su qué, se nota la buena mano del grupo para escoger el tracklist y la ubicación de cada tema, para no crear bajones como pasó en discos más que correctos como Riot Act (2002) o Pearl Jam (2006) que se diluían a medida que avanzaban (Jeff Ament, bajista, lo aseguró así en una reciente entrevista, que conste...). En cambio el mejor tema del disco para quién esto escribe, Force of nature, es el penúltimo y otro destacable, Got Some es el segundo...
También notamos una clara influencia ochentera en temas como Got Some o The Fixer, que no era muy habitual en unos Pearl Jam más deudores de los clásicos setenteros como Led Zeppelín, Jimi Hendrix o The Who. Backspacer destaca mucho más por su homogeinedad que por contener temazos, es decir, no podemos igualarlo a discos como Ten o Vitalogy porqué a parte de Amongst the waves, Unthought Known o Force of nature, las demás canciones no se convertirán en clásicos legendarios de la banda, pero si que podemos afirmar que es uno de los discos más equilibrados de los últimos años, que seduce por su conjunto. Sin embargo, no podemos obviar que Speed of sound tiene unos arreglos que la saturan, que Just Breathe pierde con las escuchas por su inofensividad, que Johnny Guitar se hace repetitiva y que solo la salva un muy buen final o que el disco en general, carece de melodías rotundas (lo siento, Amongst the waves no llega a la perfección sonora de Corduroy) a pesar de los notables intentos en la citada Amongst the waves o Unthought Known. Asimismo, a veces, huelen un poco los autoplagios, especialmente la introducción de Supersonic que es casi el mismo punteo que el de Mankind (al menos ambos son de Stone...) No obstante, después de dos discos solo correctos como Riot Act y Pearl Jam, Backspacer suena mucho más fresco. “Rock n’ roll will never die” como dice el amigo Neil Young
-7.5-
-Daniel Ocejo








