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Categoría: Críticas

1 Noviembre 2009

Pearl Jam - Backspacer

Pearl Jam – Backspacer (2009)

Algunos creen que Pearl Jam es de los pocos artistas que aún saben reivindicar con la cabeza alta el nombre del rock n’ roll. Sus conciertos de más de 2 horas, con setlists variadísimos, interpretaciones emocionales, a ratos rabiosas, a ratos sosegadas, son de lo mejor que hoy en día podemos encontrar en un panorama en el que el rock puro y duro tiene más de falsa visceralidad que de sincera vitalidad. Eddie Vedder, Stone Gossard, Mike McCready, Jeff Ament y Matt Cameron están en la cuarentena, así que ya no son aquellos jovencitos que más que vivir el rock, lo sufrían, nos entregaban sus mejores años, se desgarraban y nos volcaban todo eso en un larga duración ...pero gracias a esta experiencia y esta madurez, son capaces de ofrecernos a estas alturas uno de sus mejores discos del SXXI (sino el mejor...). Pearl Jam (2006) era casi una vuelta a los primeros años; Backspacer es un disco que no transmite nostalgia, sino madurez.

1- Gonna see my friend

Caña a tope en la línea de Last Exit (Vitalogy), Once (Ten) o Breakerfall (Binaural): un inicio al más puro estilo Pearl Jam . Eddie muestra su tono más agresivo en una canción sin posibilidad de descanso, con una guitarra sucia y potente. Destaca el buen hacer a la percusión de Matt Cameron a mitad de tema.

2- Got some

Tema de punk rock con influencias ochenteras que se va acelerando hasta llegar a un clímax final bien logrado. De nuevo, la labor de Cameron a la batería es notable, especialmente los redobles del inicio. Los coros dotan de profundidad a uno de los mejores cortes del disco, especialmente en su faceta rockera, pues una de las virtudes de este álbum es la diferenciación entre temas rockeros (más bien punks) y los temas más pausados, que lejos de ser dos partes separadas, se entremezclan muy bien sin dejar que pierda frescura en casi ningún momento. A estas alturas ya percibimos un tono alegre en este trabajo de los americanos, algo bastante inédito en el devenir del grupo.

3- The Fixer

The Fixer es el primer single de Backspacer. Se trata, quizás, del single más pop que han sacado en toda su trayectoria. Realmente se acerca más a un power pop de unos Foo Fighters más vitalistas. Tema muy pegadizo, con unos excelentes coros, un estribillo que no se te va la cabeza y con una letra que parece hablar de lo que Eddie aporta en la banda (“When somethings dark Lemme shed a little light on it”), a modo de contrapeso. Se nota el color que da el productor Brendan O’Brien; aquí con un pequeño arreglo de piano hacia la mitad. De aquellas canciones que resultan extrañas para un grupo como Pearl Jam, pero que gana con las escuchas y demuestra la versatilidad de los chicos de Vedder. Lástima del final en fade out...

4- Johnny Guitar

Cuenta Eddie en una entrevista, que la inspiración para esta canción le vino cuando vio en el lavabo del estudio dónde grababan, un poster de un disco de Johnny Guitar. Imagino lo que haría en dicho lavabo, pues el tema cuenta con riff hard rockero bastante mugriento, claramente ochentero... El desarrollo final también está muy bien, con esos “yeah yeah” tan habituales en este disco, sin embrago, Johnny Guitar se nos hace demasiado repetitiva por el ritmo cansino de la guitarra y el bajo, y el fade out final tampoco ayuda.

5- Just Breathe

Eddie Vedder viene de hacer la BSO de Into The Wild, film dirigido por su amigo Sean Penn, y que se considera su primer trabajo en solitario. Muchos se preguntaban como encajaría esto en su banda, en Pearl Jam, y la primera respuesta está aquí, en Just Breathe. Ésta aprovecha el riff de Toulumne, de Into the Wild, para construir una balada folkie de mensaje escatológico (“Nothing you would take,.. everything you gave. Hold me till I die,..Meet you on the other side.”) pero que más que a funeral, suena a paz interior. Just breathe cuenta con unos arreglos sencillos pero resultones, básicamente cuerda y viento, pero realmente no acaba de despegar ni de emocionar. Jeff ,al bajo, lleva el ritmo.

6- Amongst the waves

Topamos aquí con el primer tema hímnico de Backspacer, un medio tiempo en la línea de un Given to fly con unas idas y venidas que encajan perfectamente con la letra surfera que nos recuerda uno de los hobbies favoritos de Vedder (“Riding high amongst the waves...I can feel like I”). Otra vez, la letra parece hablar de una madurez cercana a la muerte, pero como de atardecer otoñal más que como fatal final (“put away my early grave”). Mike McCready nos entrega uno de los mejores (y pocos) solos de guitarra del disco.

7- Unthought Known

Principado con un riff muy típico de Eddie, parecido al de Wishlist (Yield). Es otro tema que empieza contenido y que según avanza crece y explota guiado por un piano de fondo que surge a la superficie en un delicioso movimiento que recuerda a los que introdujo Rick Parashar en el disco homónimo de Temple of the Dog (en especial en Times of trouble y Call me a dog). Sin duda, de lo mejor de Backspacer.

8- Supersonic

Tema punk tipo Lukin o Comatose, que Pearl Jam suelen introducir a mitad de disco, pero que aquí suena más alegre y pasado por el tapiz ochentero. Stone Gossard construye un riff con una intro clavada a la de Mankind (corte que ya compuso Stone), de fácil digestión pero realmente pegadiza. No es el mejor tema de Backspacer, pero es muy agradecido. McCready vuelve a meter un buen solo en la pequeña jam central.

9- Speed of sound

Speed of sound es uno de los cortes del disco más arriesgados, y aunque el resultado final no es excesivamente positivo si lo comparamos con su ambición, no se trata de un experimento totalmente fallido. Funcionaría mucho mejor en acústico, pues los arreglos saturan un poquito una canción con una soberbia melodía vocal facturada por Vedder. Otra vez, es una balada surgida de los descubrimientos de Eddie en Into the Wild.

10- Force of nature

Force of nature es el tema más genuinamente Pearl Jam de todo el disco y no por casualidad, compuesto por Mike McCready que por momentos nos hace pensar que es el que conserva la esencia “jammer” más pura del quinteto. Es un corte urgente, con una guitarra en wah wah que impulsa al tema durante todo su minutaje, sin aristas, sin rasguños, redondo de principio a fin, con un Eddie inconmensurable dándole un toque glorioso a un notable puente y mejor estribillo. De los de antes, pero con la sabiduría de los años alcanzados. Destacable outro final interpretado por Mike, y que nos retrotrae al furioso y ruidoso final de Rearviewmirror (Vs.).

11- The End

Pearl Jam acostumbra a cerrar sus discos con temas memorables, dejando un buen sabor de boca. No en vano, Indifference (Vs.), Inside Job (Pearl Jam) o Release (Ten) son clásicos inmortales (Inmortality) del grupo. The End entra en esta categoría, un gran broche final para un Backspacer que nos muestra a un grupo en buena forma (no excelente) y con ganas aún de seguir adelante, a pesar de la forma de titular este último corte. No podía ser de otra manera que esta balada tenga su antecedente en la BSO de Into the Wild, en cuanto a su tonalidad folkie. Partiendo de una guitarra acústica, construye una suave tonada sencilla en sus arreglos, mecida por la cálida voz de Vedder. La letra como a lo largo del álbum, conecta con la idea de la muerte, pero tiene más de reafirmación vital y de madurez conseguida que de angustia o rabia, como se solían interpretar las líricas pearljamianas en la etapa “grunge”. El final es un poco como un “coitus interruptus” pero parece un guiño al verso final “My dear...The End...Comes near...I’m here...But not much longer”.

Si, es verdad, Backspacer es el disco pop de Pearl Jam. No, no se han convertido en Nickelback ni han recurrido a Timbaland como su buen amigo Chris Cornell (ex Soundgarden y ex Audioslave). Simplemente se trata del disco más vitalista, más alegre y si, más popero (¿qué son sino The Fixer o Supersonic?) que han compuesto jamás. Y funciona, porqué si tuviéramos que definir en poquitas palabras la principal característica de su ya, noveno disco de estudio, es la facilidad con la que entra este disco, de tan solo 34 minutos de duración.

No se puede decir que sea un disco totalmente diferente del anterior, del denominado por los fans “Aguacate”, pues al menos el cuarteto compuesto por Gonna see my friend, Got some, The Fixer y Johnny Guitar tienen la urgencia y visceralidad de aquél prometedor inicio compuesto por Life Wasted, World Wide Suicide, Comatose y Severed Hand. Pero el devenir del álbum se nos muestra lejos del estilo de “Aguacate”, más setentero que el ochentero Backspacer.

Backspacer no es un disco que se escape mucho de lo que nos venían ofreciendo el quinteto de Seattle, así, no es un disco de ruptura a lo No Code (1996) ni Binaural (2000), pero tiene la suficiente versatilidad y experimentalismo para no retratarlo de disco comodón como muchos grupos de su edad suelen hacer. Como hemos dicho antes, el disco es vitalista y alegre, temática poco sobada por parte de los de Vedder, que solían usar sus trabajos como experiencia catártica a medio camino entre la reafirmación y la poesía macabra, pues bien, el tema central del disco recae en la madurez, el final de la vida y la válvula de escape (ahh el surf...Amongst the waves).

Otro rasgo bastante novedoso en el repertorio de la banda del noroeste es el uso de los arreglos, quizás algo más sofisticados que antaño, aunque en honor de la verdad, no siempre les funciona (Speed of sound suena mejor sin esos arreglos); pero vale la pena solo por los teclados que O’ Brien introduce en Unthought Known., uno de los mejores cortes. No solo en esta última, tambien Amongst the waves o The Fixer tienen teclados, quizás influencia de sus admirados The Who, cuyos recurrentes teclados eran marca de la casa. Si en No Code (1996) el núcleo del disco recaía en los temas tranquilos y Vs (1993) en los temas cañeros, Backspacer mantiene una buena combinación de temas relajados y temas más urgentes. Todo tiene su qué, se nota la buena mano del grupo para escoger el tracklist y la ubicación de cada tema, para no crear bajones como pasó en discos más que correctos como Riot Act (2002) o Pearl Jam (2006) que se diluían a medida que avanzaban (Jeff Ament, bajista, lo aseguró así en una reciente entrevista, que conste...). En cambio el mejor tema del disco para quién esto escribe, Force of nature, es el penúltimo y otro destacable, Got Some es el segundo...

También notamos una clara influencia ochentera en temas como Got Some o The Fixer, que no era muy habitual en unos Pearl Jam más deudores de los clásicos setenteros como Led Zeppelín, Jimi Hendrix o The Who. Backspacer destaca mucho más por su homogeinedad que por contener temazos, es decir, no podemos igualarlo a discos como Ten o Vitalogy porqué a parte de Amongst the waves, Unthought Known o Force of nature, las demás canciones no se convertirán en clásicos legendarios de la banda, pero si que podemos afirmar que es uno de los discos más equilibrados de los últimos años, que seduce por su conjunto. Sin embargo, no podemos obviar que Speed of sound tiene unos arreglos que la saturan, que Just Breathe pierde con las escuchas por su inofensividad, que Johnny Guitar se hace repetitiva y que solo la salva un muy buen final o que el disco en general, carece de melodías rotundas (lo siento, Amongst the waves no llega a la perfección sonora de Corduroy) a pesar de los notables intentos en la citada Amongst the waves o Unthought Known. Asimismo, a veces, huelen un poco los autoplagios, especialmente la introducción de Supersonic que es casi el mismo punteo que el de Mankind (al menos ambos son de Stone...) No obstante, después de dos discos solo correctos como Riot Act y Pearl Jam, Backspacer suena mucho más fresco. “Rock n’ roll will never die” como dice el amigo Neil Young

-7.5-

-Daniel Ocejo

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15 Octubre 2009

RIX - Evolución: Iluminatti vs. Sapiens (2009)

Que el futuro de la industria musical es un tanto incierto es algo sabido, estando en el aire el rumbo que tomará el mercado de la música. Es decir, que esto de vender CDs empieza a estar un tanto obsoleto, al permitir la tecnología formas de acceso con mayor difusión. El CD, de hecho, se comercializó por su comodidad y difusión, suplantando al vinilo, que tenía mayor calidad auditiva. Vamos, que la industria musical fue a sacar tajada cuanto más mejor. Cuando, por tanto, el público de la música se inclina por la comodidad antes que por la calidad, no es de extrañar que Internet se haya convertido en el principal medio de difusión musical. Dejando de divagar, voy a lo que voy, y es que en esto que aparecen RIX, liderados por “Miguel Rix”, que sabiendo que de donde se saca dinero es de los conciertos, ponen sus discos por descarga directa en su propia web, seguramente porque además se les han debido cerrar las puertas de la industria musical. Lo que hacen RIX es, tal vez, el futuro, o al menos una opción de futuro, una prácticamente autogestión de la banda. Miguel Rix se lo ha currado sirviéndose de Internet para promocionarse, llamando la atención del público rockero por su interesante propuesta, ofreciendo una visión fresca del rock combativo y un sonido diferente al habitual rock duro patrio. Si algo destaca en el grupo, son las letras, ya que prima más el contenido que el continente, es decir, el mensaje es el motor de la banda, y la música es sólo un instrumento, no un fin en sí mismo. Algo que nos podría introducir en un interesante debate, si el condicionamiento del arte a lo social lo devalúa, o por el contrario, lo enriquece. A quien piense esto último es muy posible que le atraiga la propuesta de RIX. Personalmente, me alegra mucho ver a alguien tan inconformista como Miguel Rix en esta sociedad donde incluso mucho de lo supuestamente rebelde está domesticado. De RIX puede asegurarse que no están domados, siendo uno de los grupos de rock más iconoclastas del país, aunque se les pueda achacar quizá una actitud muy mesiánica. Pero, desde luego, hacen que la libertad de expresión sea algo que vale la pena, estrujándola a tope. El problema es que las buenas intenciones superan a los resultados, y cuando una banda se fija unas ambiciones tan altas como las de RIX, hay que exigirles más que a un grupo más intrascendente.

La mencionada utilización de la música para comunicar un determinado discurso es algo que, realmente, lo extienden al propio arte. Así pues, RIX no es sólo un grupo de música, sino que utilizan cualquier medio para comunicar su mensaje, especialmente la literatura, compartiendo Miguel Rix también por descarga libre varios de sus libros. Las citas al cine y a la literatura son habituales en las canciones de RIX. De hecho, prima tanto el mensaje que es habitual la inclusión de voz en off en las canciones con citas y discursos, lo que para muchos puede ser abusivo, pero que deja claro que o se conecta con el mensaje o RIX pueden resultar muy pesados. Los propios discos suelen ser un tanto conceptuales, estableciéndose una unión con otras cosas como ensayos o novelas, escritos o no por Miguel Rix. En todo caso, en lo musical también intentan crear una propuesta novedosa, con influencias diferentes a las habituales en la parte dura del rock español. Pueden, realmente, gustar tanto a punks como a heavys, o incluso a alternativos, que es más o menos donde se les podría ubicar. En su primer álbum, Vuestros hijos bastardos (2005), se pueden observar ya sus interesantes influencias, eso sí, con un rock celta que los acerca a los también asturianos Dixebra, aunque influidos sobre todo por los británicos Skyclad, pero esta inclusión del folk era un tanto “de pegote”, introducida más por gusto que por enriquecer realmente a la banda, no es de extrañar que dejasen esta influencia a un lado en los siguientes discos. Este álbum llamó la atención del público rockero y empezaron a darse a conocer a nivel estatal, incluso según ellos tuvieron bastantes ofertas de discográficas que rechazaron para poder seguir teniendo el control absoluto sobre su música. Finalmente, desde entonces llegan a acuerdos puntuales con pequeñas discográficas y distribuidoras sin que éstas metan mano, y siguen compartiendo su música por Internet, apostando por el copyleft. Su segundo disco, o “trabajo conceptual” porque ellos son conscientes que lo de los discos está obsoleto por Internet, fue Al lobo dormido (2006), en donde dejan de lado el rock celta y se pasan al rock industrial, profundizando en lo que les hace diferentes dentro del rock español con rasgos de after-punk y metal gótico. Álbum que les consolida, indicando en su propia web sus 60.000 descargas, una especie de disco de oro de Internet. Su tercera obra, La máquina perfecta (2008), profundiza en el arte conceptual, acercándose al género idóneo para ello, el rock sinfónico. Éste, su cuarto álbum, Evolución: Iluminatti vs. Sapiens (2009), sigue ubicándose en el rock ambiental que caracteriza al grupo, incluso potenciándolo, lo que lo hace uno de sus discos más difíciles para el público, acercándose a Al lobo dormido (2006) pero menos electrónico. El fuerte del álbum son más que nunca las letras, profundizando más en quiénes están tras el poder. La temática conceptual del álbum gira en torno a la conspiración de los Iluminatti, todo un atrevimiento que entra de lleno en el terreno de la teoría, por lo que como es habitual en la banda, hay un tanto de paja mental ideológica. Cabe pensar cómo afectará el paso del tiempo a este disco, en el que hay tanta especulación, pero en todo caso, sean o no los sucesores de los Iluminatti los que están tras la banca y las multinacionales, la realidad de éstas últimas es reflejada de manera incontestable en este álbum. Así que, antes de desgranar los temas de este trabajo musical, dejo la web del grupo en donde se puede descargar el álbum además de contener links a información alternativa a los mass-media.

http://www.somosmejoresqueellos.com

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1 - Iluminatti

Miguel Rix muestra otro frente de batalla, la radio, con su programa online La célula revolucionaria de mariskalrock.com. Entre diversos efectos sonoros, extractos de su entrevista al periodista alternativo Rafa Pal. Esta interesante entrevista se encuentra completa en la propia descarga de este álbum.

2 - Ying contra Yang

Trata la guerra de sexos, tema escrito sin que encierre mucha reflexión y con el no mucho valor lírico habitual de la banda, por lo que la letra no es destacable pero, posiblemente, se trata de la primera canción del álbum por ser la más accesible, un corte bastante pegadizo de funk-rock embellecido por los melodiosos coros de Cristina Aura, característicos en el sonido del grupo.

3 - Aburridos

Crítica sin mucho tino al consumismo pero con un sonido que refleja acertadamente el tedio de las personas que basan su vida en comprar mediante un tono de blues con el aire atmosférico característico de la banda. Hacia el final cuenta con un correcto puente de guitarra junto a un coro de Cristina Aura.

4 - Moda absurda

El álbum empieza a alcanzar mayor nivel con esta canción de sonido más característico del grupo, un tema de rock electrónico ataviado de buenos riffs, también con pizcas de guitarras con melodías folk que están bien encajadas en un tema de aires tan sintéticos, construyendo una atmósfera exótica.

5 - Farmacia

Dentro de este álbum, éste es el tema más acelerado, con una buena base rítmica durante los versos. El rock industrial proporciona un sonido frio que encaja perfectamente en la crítica a la industria farmacéutica de este tema que lleva a cabo con corrección los cambios de tiempo sin que decaiga el constante ritmo.

6 - Network

Extracto de la visionaria película Network (1976) de Sydney Lumet, en la que la televisión serviría para idiotizar a la sociedad.

7 - Enemigo

Miguel Rix escribe una letra “orwelliana” de las que tanto le gustan en donde se resume mucho del mensaje del álbum. Es una de las mejores canciones del disco con el rock siniestro característico de la banda dando forma a un gélido leitmotiv que transmite el desazonador mensaje.

8 - Sapiens?

Mensaje subversivo contra lo que se esconde detrás de nuestras falsas democracias en un medio tiempo de riffs metaleros en el que la voz en off de Miguel Rix cobra especial importancia, siendo una de las canciones del disco en las que más fuerza tiene la crítica política.

9 - Los niños, los árboles y los ancianos

Inspirada en parte por un libro de Ignacio Abella, este corte crítica la incomunicación en sus diferentes formas tanto hacia los niños como hacia los ancianos, y también hacia los árboles y cómo el ser humano se aleja de la naturaleza y de sus necesidades de grupo por tanto para ser cada vez más individualista. Cristina Aura hace los coros con estilo folk, raigambre tradicional que se potencia con los teclados que ella introduce, simulando instrumentos de cuerda, en especial con pizzicatos, aunque hubiera sido deseable que se hubieran mojado más a la hora de fusionar con el rock.

10 - Lobos sueltos fuera de Matrix

Si en anteriores temas la inclusión de folk era moderada, en este tema ya sí cobra mucho protagonismo, con la evocadora armonía del didgeridoo (instrumento del folk aborigen australiano). Hay una auto-referencia, podría decirse, respecto a la temática del álbum Al lobo dormido (2006), pero introducida en el asunto de los Iluminatti de este disco, incluyendo voces en sanscrito evocando a la organización masónica de los antiguos Iluminatti. Cuando más lejos llegan con las letras, como es el caso, más interés despierta el grupo pues llegan hasta donde no muchos se atreven a llegar.

11 - Evolución

Una letra clara y directa que es el perfecto cierre del álbum, resumiéndolo de alguna manera y en sí recogiendo la esencia del grupo, la de compartir la información para evolucionar y así luchar contra el sistema. Recupera el rock sinfónico de La máquina perfecta (2008), siendo por tanto el trabajo musical más técnico del álbum. Tras el positivo mensaje finaliza el tema recuperando el tenebroso sonido del didgeridoo y las voces en sanscrito, para recordar que los Iluminatti mueven los hilos.

Evolución: Iluminatti vs. Sapiens (2009) no es uno de los mejores discos de RIX, aunque es apreciable que profundicen en su rock ambiental, sin caer en la concesión comercial de “hacer caña” porque sí. Miguel Rix canta... como siempre, y como puede... mientras que Cristina Aura es el segundo miembro más importante de la banda, engalanando las canciones con su atractiva voz y creando buena parte de las atmósferas con los teclados. Pero lo relevante del álbum son las letras, más por su contenido que por su lírica. Esto condiciona, sin duda, la percepción que se tenga sobre el álbum, siendo difícil su valoración al situarse en un extremo muy subjetivo, y es que para quienes no comulguen con su mensaje es posible que no se vean atraídos por el rock siniestro del grupo, mientras que para quienes sí encontramos cosas muy interesantes en lo que cuentan sí vemos bastante sustancia en el concepto de la banda. De hecho, los discos quizá no son lo más importante, incluso hay quienes consideran que vienen a ser acompañamientos de las novelas de Miguel Rix, algo así como sus bandas sonoras. El disco es el “reclamo”, por así decir, es el hilo del que tirar y tirar e ir recogiendo más información, y es que el grupo reivindica los medios alternativos para difundir información. Es una banda “producto de Internet”, podría decirse, por haber sabido utilizar este medio tanto para darse a conocer como para transmitir sus ideas, lo que hoy día se llama cyberactivismo. Pero, concluyendo, no es un álbum de grandes canciones, hay unos cuantos temas destacables y poco más, aunque se agradece que los mejores temas no estén colocados los primeros, sino que el disco va mejorando según se escucha, y aunque no sorprenden tanto como antes, siguen siendo interesantes, no sólo en lo letrístico sino también en lo musical, aunque ambos aspectos sean un tanto irregulares. En todo caso, para quienes buscan lo que el grupo ofrece, es una banda interesante a la que acercarse, pero de momento si uno evalúa cual maestra petulante este trabajo, puede decirse; progresa adecuadamente.

-6-

- Paco Antequera

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11 Septiembre 2008

Celtas Cortos - 40 de Abril (2008)

Primer álbum de estudio tras la vuelta de Jesús Cifuentes al redil, en el que la característica fusión de rock y folk celta vuelve a tomar el máximo protagonismo, tras el comercialmente fallido intento de profundizar en el mestizaje, lo que posiblemente les ha hecho decantarse por un disco de este tipo que no obstante sirve para valorar el camino andado. Aunque la comparación más inmediata pueda resultar con su exitoso Cuéntame un cuento (1991), en realidad es un disco de rock celta de “Celtas Cortos del siglo XXI”, existe una importante evolución desde principios de los años 90. Realmente, esto de la “vuelta a los orígenes” es algo parcial, lo explicaré de la siguiente manera; con En estos días inciertos (1996) el grupo evolucionó considerablemente, de tal manera que si antes eran un grupo de folk moderno, con toques de rock, se invierte la fórmula y se transforman en un grupo de rock, sin que falten los elementos de folk celta, además de que su fusión se amplía hacia el mestizaje y las letras se inclinan decididamente por cuestionar las injusticias sociales. Tranquilo majete (1993) fue, de hecho, una transición hacia esto. Pues bien, Celtas Cortos con este disco siguen siendo ante todo un grupo de rock, la principal diferencia con respecto a la época que le precede es prescindir de elementos mestizos y de fusiones más allá del rock celta, por lo que este último sonido vuelve a cobrar la máxima importancia, de hecho tiene más protagonismo que en ningún otro disco del grupo, además a diferencia de esos más inmediatos discos anteriores las letras de crítica social dejan de dominar el álbum, en este caso decantándose más que nunca por la otra parte del grupo; los temas personales, los melancólicos y la diversión. Considerando todo esto, no puede decirse exactamente que sea “más de lo mismo” pues es un tipo de álbum que no habían hecho nunca, aunque el resultado de este disco sea más por circunstancias coyunturales que intencionales.

El propio título del disco, 40 de Abril (desacertado a mi gusto), es una ironía respecto a su canción de gran éxito, 20 de Abril. Da que pensar, o al menos a mí, no sólo que sea un guiño al estilo de aquella época sino en plan de “pues aquí tenéis otro 20 de Abril” a un mayoritario público conformista. Para salir del traspié comercial de la etapa anterior optaron por un disco sencillo, sin grandes sorpresas, ausencia de sorpresa que es a su vez una sorpresa, valga la redundancia, por ser la primera vez que hacen un álbum tan homogéneo, con unas guitarras más potentes que nunca, es el disco más rockero que han hecho y la ausencia de la flauta travesera de Carlos Soto se cubre con mayores dosis de whistles y gaitas. En este, podemos definirlo así, disco de rock celta con canciones divertidas y de temas personales, el mestizaje y la crítica social se han aparcado más que nunca, mostrándonos un espectro musical del grupo muy específico, el que les llevó al gran éxito nacional. No se duermen en los laureles y se nota que han seguido trabajando en la mejora del sonido de la banda, con una buena elaboración melódica sólo entorpecida por unas estructuras demasiado directas para lo que nos tenían acostumbrados, y Cifu, como ya se observó con su proyecto La Calaña Sound, no tiene la inspiración de antaño en su intento por probar nuevas maneras de escribir, pero siguen teniendo un gran empaque en un álbum que, obviando comparaciones con los anteriores, tiene vitalidad y algunas buenas maneras.

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1 - Retales de una vida

El álbum comienza con un medio tiempo de carácter melancólico en el que se cruzan pensamientos y recuerdos, lo que nos evoca a su clásica 20 de Abril. Esta canción tiene uno de los mejores trabajos melódicos del álbum, con una elaboración musical que se toma el tiempo necesario para ser degustada, en la que las guitarras y los instrumentos tradicionales se conjugan con habilidad, y es que en este tema hay sitio para todos los miembros del grupo que colorean cada uno con su instrumento este tema tan sencillo como musicalmente bien acabado.

2 - Un sinvivir

Una apertura bluesera con el leitmotiv del tema precede a una de las canciones con más chispa del álbum en la que Cifu muestra su lírica ácida, siendo uno de los temas que más recuerda a los primeros discos del grupo con sus ritmos folkys, aunque como es característico en este álbum, más guitarrero, en este caso destacando las guitarras acústicas que marcan el ritmo al que acompañan instrumentos como el tin whistle, el violín y el acordeón que en la parte final toman el protagonismo.

3 - Beni's Reel

Tema instrumental que recuerda a Hacha de guerra por mezclar el folk celta con un potente sonido rockero, Beni’s Reel desde luego no se queda corta en comparación con aquella, es toda una lluvia de cañonazos a mansalva. En este devastador tema sólo un puente de guitarras y bajo corta el ritmo, y aunque es muy directo la banda muestra su potencial, manejando con maestría las melodías otorgando la sensación de que el tema es cada vez más cañero. ¿Es el mejor tema del álbum?, se pregunta uno pese a la simplicidad del tema.

4 - Quitarte la ropa

Un tema netamente rockero que es de los pocos en los que aparece el sentido crítico característico de Celtas Cortos, por cuya temática puede recordar a Ya no hay bandas de rock & roll del primer disco en solitario de Jesús Cifuentes. Realizado con corrección, cumple con su cometido de tema enérgico y marchoso.

5 - Tú eres el mejor

Aunque su mensaje de “actúa ya en tu vida” recuerde, relativamente, a Legión de mudos, en realidad poco tiene que ver con ésta, situándose más entre los temas de corte vitalista del grupo y, de hecho, siendo quizá la canción más optimista que han realizado (aunque sea por tener una letra tan “naïf”). Un buen trabajo de musicalidad llena de viveza representando bien la temática que concluye con una espectacular parte instrumental.

6 - Emoción

Canción guitarrera algo irregular pero competente con un estilo parecido al del disco El caimán verde (1995) o, si acaso, a La Calaña Sound sin electrónica. Con una letra de reflexiones vitales, una de las cosas que más se puede destacar de este tema en su buena utilización del ritmo, con unos buenos versos y es que una canción debe cuidarse en conjunto y no sólo resaltar el estribillo.

7 - Un millón de motivos

La balada del disco, con un corte muy clásico con la habitual temática romántica, podría decirse que supone un poco un compendio de las baladas del grupo, por lo que tiene momentos sencillos de guitarra acústica y momentos de fuerza instrumental a ritmo de rock celta, de hecho el tema se desarrolla desde la sencillez inicial hasta la fuerza que va cogiendo hacia el final, perfilando un estupendo acabado. Aunque no está a la altura de las mejores baladas del grupo es una holgadamente buena canción.

8 - Pollo al Q-Reel

Corte instrumental que ofrece una de las exposiciones musicales más variopintas del álbum, en cuya primera parte destaca el acordeón llevando el peso del tema para diversificarse hacia el final en una explosión sónica. Dentro de la diversidad del tema se encuentra en el inicio un breve solo de saxo posiblemente introducido como guiño al tipo de sonido excluido en el álbum. En otro disco, con mayor minutaje, probablemente este tema hubiera dado más de sí, pero en todo caso no deja de ser una pequeña joya.

9 - On-Off

Una canción muy rockera de crítica social pero cuyo gusto por la letra se limita a la afinidad ecologista que se tenga con ésta pues es bastante mejorable. Por lo demás, de lo más destacable es la potencia guitarrera durante sus versos, con un buen solo hacia el final, pero es uno de los temas más flojos del disco.

10 - Abismo

Versión de Hyperballad de Björk, sin duda lo más extraño en un disco como éste, acercando su rock celta al indie-pop, con los cambios de ritmo habituales de éste, lo que supone una interesante inclusión en el cancionero de Celtas Cortos, ya que en este tema se permiten jugar bastante musicalmente, con melodías muy basadas en las guitarras y el acordeón y unos sugestivos puentes instrumentales.

11 - 31 sardinas

Curioso por estar grabado en directo en El Tío Molonio, aquel bar vallisoletano al que le dedicaron un tema instrumental en Gente impresentable (1990). Es un corte instrumental tocado en acústico, con lo que es un tema que, salvo quizá inevitables influencias contemporáneas, es de puro folk celta. Un tema muy resultón con el que recaban en los orígenes de la banda, demostrando su habilidad no sólo con la fusión sino también con la pureza.

12 - Amor al vino

Canción acompasada a ritmo de ranchera con la que finaliza el álbum, con olor a taberna. Los hermanos Javi Moro y Jose Moro participan en los coros de la canción, y es que los beneficios de ésta irán destinados a la fundación del fallecido bodeguero Emilio Moro. Aunque salvando las distancias, esta forma de finalizar el disco me recuerda a la de Cuéntame un cuento (1991) con Vals de la poltrona.

Aunque no se acerca a los mejores momentos del grupo, es éste un disco interesante para los seguidores de la banda porque, además de servirle al grupo para “salir del paso”, les devuelve a sus sonidos más característicos, al rock celta. Es uno de los discos menos interesantes de Celtas Cortos, lo que por fortuna tratándose de un grupo como éste no quiere decir que se trate de un mal disco, y es que incluso estando limitados son capaces de aprovechar mucho su potencial, este guerrero celta sabe manejar con maestría el hacha incluso con una sola mano. Pero la realidad es ésta, ninguno de los temas del disco entraría en el “top ten” del grupo, y es que el haberse enfocado de forma muy directa, muy inmediata para lo que nos tenían acostumbrados, el menor nivel lírico de Cifu y el dominar peor los temas más rockeros hace que sea el álbum menos redondo del grupo. Los temas con más folk, como Retales de una vida, Un sinvivir y Tú eres el mejor, y por supuesto los instrumentales, son lo más destacado del disco. Esperemos que una vez retomada la repercusión comercial sigan sorprendiéndonos.

-6,5-

- Paco Antequera

Tags: pop rock, celta

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5 Junio 2008

Celtas Cortos – C’est la vie (2003)

Fue éste un álbum marcado por el cambio de vocalista y, lamentablemente, desde medios y público se valoró sobre todo esto, ignorando el estupendo trabajo artístico realizado, pero el tiempo pone las cosas en su sitio y yo reivindico este gran trabajo musical que, por la ausencia de Cifuentes, queda como un álbum singular en la trayectoria de la banda. Recapitulando, hay que recordar que tras Tranquilo majete (1992) abandonaron la banda el guitarrista César Cuenca y el teclista Nacho Martín, esto hizo que Cifuentes tomara mayor control sobre la banda, así pues en En estos días inciertos (1996) y Tienes la puerta abierta (1999) el rock toma mayor protagonismo y el mensaje tiene más rabia, pero con el último álbum mencionado las diferencias entre diferentes miembros de la banda se hicieron más notorias, por lo que Cifu abandonó el grupo explorando sus nuevas inquietudes en La Calaña Sound, por otra parte los Celtas lanzaron este C’est la vie (2003), aunque los medios y la discográfica no ayudaron a que tuviese la aceptación que merecía, tal es así que sencillamente se les hacía difícil grabar un segundo álbum con la nueva formación, además La Calaña Sound tampoco cuajó, así que Cifu y Celtas decidieron llegar a un entendimiento musical y volvieron a unirse, lanzando 20 Soplando Versos (2006) con algunos temas nuevos de nuevo con Cifu.

Antuán ocupó la labor de vocalista en C’est la vie (2003), un versátil cantante con mucha energía, también se incorporaron Jesús González a la guitarra, que ya tocó con ellos en El Alquimista Loco (1998), y el mexicano Óscar Medina también a la guitarra que toca muchos instrumentos de cuerda, fue un miembro determinante del sonido de esta nueva etapa que abrieron. También cabe señalar que es el primer disco en el que el teclista Eduardo Tarilonte graba con ellos, si bien les acompañaba en directo de antes. Tras la marcha de Cifu, con C’est la vie (2003) se recuperó buena parte de la esencia más originaria de Celtas Cortos, es decir, un sonido más acústico que deja más visible la parte folk, bastante diluida en los tiempos inmediatamente anteriores (aunque es dudoso el considerar este disco más folk que los anteriores), a colación de esto hay mayor inclinación por el pop-rock, como en los primeros álbumes, que por la agresividad del rock como en los dos anteriores discos. Las letras retoman el optimismo, sin olvidar en ocasiones la melancolía, de los primeros discos, encontrando como en aquellos mayor equilibrio entre lo personal, lo divertido y lo social, aunque ya sin Cifu escribiéndolas las formas son diferentes, no están al brillante nivel con el que las hacía Cifu pero sí están considerablemente logradas y con un estilo identificable, más basado en el lirismo, contando con la ayuda de su amigo Rubén Muñoz para escribirlas. Pero este disco no es ni mucho menos una vuelta a los orígenes sino un nuevo paso adelante, concretamente hacia el mestizaje, estilo que rondaban cada vez más con el tiempo y que forma parte de la esencia mezcladora de Celtas, y en el que esta vez se introducen más de lleno que nunca, es decir, el mestizaje es el género protagonista del álbum y no otras consideraciones como rock celta, rock latino, etc. La labor de los nuevos miembros fue fundamental en este paso, y es que al contrario de lo que muchos opinarían, Antuán en absoluto aleja al grupo de su esencia, al contrario, contribuye a profundizar en ella, y es que con Cifu difícilmente habrían hecho este álbum. Es, por tanto, pese al cambio brusco que siempre resulta de la sustitución de un cantante, un disco plenamente integrado con coherencia en la carrera musical de Celtas y que, de hecho, representa como ningún otro la esencia mestiza de la banda.

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1 – C’est la vie

El guiño francés nos indica que nos encontramos con un tema con la mirada puesta en Europa, aunque más bien la del Este, bajo las formas de una orquesta verbenera interpretan música klezmer en una canción en la que pecan de forzar un típico estribillo pegadizo, lo que resulta reiterativo y limita enormemente una canción que, la verdad, es muy tontorrona, una cosa decepcionante viniendo de Celtas Cortos, pero incluso un tema así consiguen solventarlo con la habitual ejecución a muy buen nivel, poseyendo unas buenas bases rítmicas y percusiones bañadas por el soberbio trabajo de los metales que convierten en una agradable escucha este tema que, al menos, consigue divertir, que es lo que se propone.

2 – Y después, ¿qué?

La banda muestra su capacidad para unificar sonidos diversos con un merengue en el que toma gran protagonismo en el ritmo el teclado con buenos movimientos en su ejecución, Goyo Yeves hace puentes de saxo que contribuyen al aire “sabrosón”, aunque el tema cobra mayor seriedad por su letra en el estribillo y saben adaptar la melodía para ello, apareciendo la flauta con la que Carlos Soto también ejecuta un hábil solo de aire latino hacia el final. El violín nos recuerda ligeramente el lado celta del grupo. Este tema es uno de los que mejor representa la evolución de la banda hacia los sonidos latinos en este álbum.

3 – Baila

Haciendo honor a su nombre este tema invita al movimiento con un ritmo imparable. Es una canción sin más pretensiones que las de pura diversión a ritmo de ska y, por ello, la banda no se luce tanto ni en melodía ni en ejecución porque con estas formas tan directas no se puede, aún así dentro de sus posibilidades consiguen buenos detalles. Todos los elementos se enlazan perfectamente sin detener lo marchoso de la canción.

4 – Soledad en construcción

El corte más cercano a la balada, que tan bien saben hacerlas los Celtas con preciosos arreglos folk como es el caso. De las canciones melancólicas de la banda, ésta es una de las más esperanzadoras, con un adictivo leitmotiv que da un subidón en lugar de ser la típica balada “de bajón”. Base pop-rock y tintes reggae en un tema lleno de color musical que demuestra la creatividad y la estupenda labor de trabajo de la banda. Cerca del final Goyo Yeves hace un sedoso solo de saxo tras el cual se introducen coros de niños, reforzando el carácter risueño de la canción.

5 – Cómo saber

Retoman el tipo de canción más clásico de la banda, un tema de rock celta. Reflexiona sobre asuntos que a lo largo de los tiempos se han convertido en problemas socio-políticos. Se mueven en un campo que dominan y que resuelven con mucha corrección, jugando hábilmente con los instrumentos. Hacia el final Carlos Soto hace uno de sus portentosos solos de flauta travesera. Los metales en el estribillo le dan otro tono enérgico.

6 – Archivoulouse

Uno de esos temas instrumentales de corte rock celta del grupo, exploran nuevas formas de tratar el sonido. Eduardo Tarilonte hace una introducción con el arpa manteniendo un “diálogo” con una flauta, tras esto viene la potente descarga de folk-rock en la que toma mayor presencia la gaita, se conjuga con buenos desarrollos progresivos de guitarras. Hacia el final hay un solo de saxo que va fundiéndose con naturalidad con el acordeón que retoma el folk de este notable tema.

7 – Alicia

Si no fuera porque esta canción es de este disco bien podría ser uno de los grandes clásicos de Celtas Cortos, un imaginativo tema en el que funden con habilidad una dispar coctelera de sonidos. Dedicado al cuento de Lewis Carroll incluyendo su crítica alegoría social, más explícita en las partes de Vecinos Lokox, grupo de rap que colabora añadiendo otro ingrediente más a la mezcolanza. Con un ritmo reggae y algo de melodía pop a lo que se añade un toque de folk chino, logran un original sonido en una canción auténticamente chispeante.

8 - Sin papeles

Movidillo tema de raíz antillana que sin ser muy destacable entre los temas más de corte latinoamericano de la banda sí resulta bastante acertado. Es uno de los temas en donde la sección de viento metal más importancia tiene, pero hay que mencionar especialmente la estupenda labor a las cuerdas de Óscar Medida que contribuye decisivamente al sonido intercultural del tema, hacia el final tras una vibrante ejecución solista de éste, Goyo Yeves realiza un aterciopelado solo de saxo.

9 – Unos dicen

No podía faltar una canción de amor en el álbum, aunque más bien de desamor como es habitual en el grupo. Medio tiempo de influencia reggae en el que el folk celta aparece en las partes instrumentales mediante la flauta y el acordeón, Eduardo Tarilonte se luce con un solo de acordeón. Los metales visten adecuadamente de formas acompasadas el tema y la batidora musical que son Celtas Cortos funciona a la perfección, demostrando lo que es hacer fusión con coherencia y personalidad.

10 – Gaia

Una genialidad tímbrica abierta por Óscar Medina a las cuerdas que será arropado por la magnífica labor instrumental del conjunto de la banda, llevando buena parte de la radiante melodía el acordeón, es un tema de música étnica con algunas reminiscencias célticas, incluyendo el preciosista solo de violín. Tras éste se incorporan los coros africanos con la colaboración del grupo Sunu Galgui. Es una de las canciones más vitalistas de C’est la vie (2003).

11 – El sueño del mono

La intención de seguir probando nuevos sonidos sigue con este tema instrumental en el que la electrónica, presente en este álbum de manera disimulada, aquí sin embargo aparece de manera explícita, siendo una de las veces que mejor la han integrado. La melodía es intencionalmente reiterativa pero de una composición magnética, lo que unido a la rítmica pero relajante base electrónica la convierte en algo hipnótico a la escucha, consiguiendo una lograda sensación onírica.

12 – Soy lo que soy

El álbum nos deja con buen sabor al finalizar con este tema que, eso sí, quizá no sea del gusto de muchos paladares. Es la canción en la que el reggae toma mayor protagonismo, con cierto aroma jazzístico, uno de esos temas que te transporta y, también importante, con una letra que hace pensar, realmente siguiendo la tónica que siempre ha mantenido la banda. Una pequeña delicia para terminar.

Tras ser sustituido Antuán, éste seguiría con el mestizaje (en una vertiente más rumbera) con La Hora del Gato. Jesús González, Óscar Medida y Eduardo Tarilonte también dejarían de formar parte del grupo, además dos miembros fundadores de la banda, el batería Nacho Castro y el flautista Carlos Soto, dejarían también Celtas Cortos, por lo que la vuelta de Jesús Cifuentes podría decirse que vuelve a reorientar el grupo. Nos queda un disco prácticamente al potente nivel al que nos tienen acostumbrados y, de hecho, mejorando en ciertos aspectos, nunca estancándose, sin duda es un buen exponente de la esencia fusionadora de la banda, podría decirse incluso que hasta ahora es la culminación en este aspecto. Desde luego la vuelta de Cifu no fue una mala noticia, pero fue una pena que el renovado proyecto iniciado con C’est la vie (2003) no prosperase, pero el grupo sigue que es lo importante. Así es la vida.

-8-

- Paco Antequera

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4 Junio 2008

Dido - Life for rent (2003)

Los 90 vieron la luz cantantes femeninas que tomaban el mando del pop y del rock; de Sinnead O’Connor a Dolores O’ Riordan y de la rockera Alanis Morrisette a la dulce Andrea Corr (en el mainstream, pues en el indie encontraríamos a PJ Harvey o a la ecléctica Bjork). Sin duda, una de las alumnas aventajadas es Dido, que con “No Angel” (1999) (y la intestimable ayuda de Eminem, que utilizó un sample de un tema de Dido en su hit “Stan” en 2000) destrozó las listas de medio mundo, sobretodo en su Gran Bretaña natal.
En 2003 presentaba “Life for rent”, dónde la londinense demostraba que no era flor de un solo día. Nuevamente, el disco era todo un éxito, gracias a temas como "White flag o “Life for rent”.

1- White Flag

El primer single de Life for rent es ya uno de los mejores temas del álbum y eventualmente uno de los mayores hits de la cantante británica.
Acunada por una suave base electrónica con predominancia del bajo, cortesía de su hermano Rollo e integrante de Faithless, el tema de pop destaca por un buen puente que lleva a un estribillo perfectamente interpretado por la cálida voz de Dido. Al final se nos repite el estribillo hasta tres veces para dejar bien claro que no se nos va a ir de la cabeza nunca...
La letra nos habla de una relación frustrada y frustrante con una narradora hablando de rendición. “And I won't put my hands up and surrender”.

2- Stoned

Intro electrónica con unos loops más densos y oscuros que habitualmente, una voz que se arrastra tras una melodía bien llevada y unos arreglos de viento de fondo para describir una relación amorosa tediosa entre whisky y porros...Sin duda, no es lo que el mainstream más reaccionario querría escuchar...pero a favor de Dido hay que decir que ya nos lo había avisado antes... “No Angel”.

3- Life for rent

Tema de pop armonioso con guitarras acústicas en la linea de unos The Corrs.
Sencilla y elegante con la siempre notable interpretación vocal de Dido y con un recurrente estribillo.
Escrita durante la gira de No Angel, describe el momento actual por el que estaba viviendo, sin un lugar ni un momento suyo “Cos nothing I have is truly mine”.

4- Mary’s in India

Escrita acerca de Mary, su mejor amiga de la infancia. Narra una relación a distancia que se rompe con la aparición de otra persona.
Las acústicas llevan un ritmo suave

5- See you when you’re 40

Tema electrónico dominado por la percusión. Aquí la cantante inglesa no consigue captar la atención del oyente, desgraciadamente, pues la lírica es harto interesante al meter unas buenas pullas hacia un chico que se hacía el diferente.
Al final merece reseñarse el buen movimiento de piano que deja una buena sensación para un tema que podría haber estado mejor llevado.

6- Don’t leave home

Otra vez una buena letra (acerca de la lucha contra las adicciones de un amigo) que se pierde un poco por una atmósfera un tanto inofensiva. De base electrónica, el estribillo ayuda al tema a no naufragar pero aquí el disco parece encallar un poco...

7- Who makes you feel

Tema cercano al trip hop de unos Portishead más directos. Uno de los cortes más experimentales del disco, no obstante, la interpretación vocal de Dido se nos presenta un tanto plana, lejos de dañar el alma como Beth Gibbons.
Los arreglos de viento nos acercan a los Portishead de Dummy (1994) y al final, los coros dotan de consistencia a un downtempo ciertamente bien elaborado y que repunta el barco fuera de la arena.

8- Sand in my shoes

Sand in my shoes vuelve a sacudir la coctelera de estilos del disco, aquí presentando una canción de pop-dance con arreglos de salsa que toman protagonismo a mitad de tema y que nos lleva a un estribillo enganchoso.
Un tema muy bien resuelto gracias al buen hacer compositivo de Dido y cia.

9- Do you have a little time?

Intro con arreglos de cuerda y viento para un tema de pop con influencias blues con una interpretación vocal no demasiado creíble a pesar del esfuerzo por dotarla de cierta elasticidad. El estribillo machacón (“Do you have a little time?”) no ayuda a salvar un tema bien pensado pero mal ejecutado.

10- This land is mine

Lírica sobre lucha interior y encontrar tu lugar en el mundo. Un tema más alegre con un notable estribillo que permite a Dido lucirse con su voz cálida y juguetona.
Un buen contrapunto a la melancolía general del disco.

11- See the sun & Closer

Buen final para un “Life for rent” que cumple perfectamente con las expectativas que se propone. Un resumen del CD, medio tiempo de pop (aquí acústico) de lírica agridulce, estribillo cuidado y arreglos que nunca molestan la notable voz de la cantante inglesa.
A los 7 minutos, aparece una hidden track, Closer. Se trata de un buen tema de pop acompañado de unas suaves acordes de guitarra acústica desprovista de todo artificio.

Un buen disco de pop mainstream debe cumplir ciertas normas y a fe que “Life for rent” las cumple. Pocas cosas pueden reprocharse a la británica...buenas melodías, estribillos cuidados, arreglos elegantes, interpretaciones notables merced a la calidez de su voz y letras inteligentes y perspicaces.
Sin alejarse de su pop acústico de base electrónica, Dido prueba suerte con otros estilos con resultados desiguales. Su pop blues de “Do you have a little time” pasa bastante desapercibido pero el trip hop de “Who makes you feel” funciona y el dance pop “Sand in my shoes” es de lo mejorcito del trabajo.
La inglesa nos lleva a lo largo del CD por pequeñas historias de amor, desamor y lucha interior con líricas a mitad de camino entre dulces y punzantes, con sincero altruismo (“Don’t leave home”) y al mismo tiempo con serias invectivas (“See you when you’re 40”) que permiten notar una coherencia estilística importante.
Dido hace de la sencillez su bandera, pero tiene sus desventajas, ya que a veces esa sencillez se puede traducir en alguna melodía inofensiva, pero en general sabe llevar la nave a buen puerto.
“Life for rent” puede salvarte muchas tardes lluviosas si lo que buscas es un suave y melancólico disco de pop acústico.

-7-

-Daniel Ocejo

*Esta crítica está dedicada a mi buena amiga Laura, a la que quiero y aprecio mucho.

Tags: electronica, pop

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27 Mayo 2008

Mar Adentro - Mar Adentro (2003)

Éste es uno de esos grupos de fugaz carrera, al menos a nivel discográfico, pero que han dejado una obra digna de mención. Los madrileños Mar Adentro únicamente sacaron un álbum de título homónimo, desconozco las razones por las que la banda se separó. Principalmente se trata de un disco de pop-rock apegado a la música de autor, no por casualidad la cantautora Rosa León fue la descubridora del grupo y productora de su disco. Así pues, nos encontramos con un disco de melodías sencillas y letras con enjundia que van desde lo personal y sentimental a la realidad social, como es habitual en la música de autor, pero el rasgo distintivo de la banda respecto a la música de autor y a otros grupos de pop eran sus toques de folk celta, tomando el modelo de Talk On Corners (1997) de The Corrs. De esta manera, con una coherente mezcla de pop-rock y música celta, lírica sencilla pero estimable, buenas composiciones, correctas instrumentaciones y la estupenda voz de Cruz García, nos encontramos con un disco por entonces un poco singular en la escena española que no debería caer en el olvido.

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1 - Si quiero, puedo

Buena muestra del estupendo rock celta de la banda en un tema que sin embargo adolece de un estribillo algo forzado para ser fácilmente radiable, lo que limita la elaboración de la canción pero aún así es un tema musicalmente muy bien acabado en el que lo más destacable son los puentes de guitarras y percusiones con protagonismo de un rítmico y preciosista violín que tiñe con un agradable regusto de folclore céltico este vitalista tema.

2 - Estaré a tu lado

Las guitarras acústicas conducen con habilidad este medio tiempo, resuelto de manera tan sencilla como acertada. Las guitarras eléctricas y la percusión aparecen más en el estribillo para darle fuerza y el violín, acompañado de tin whistle, abre la canción y ejecuta un buen solo a mitad del minutaje.

3 - En la almohada

Una de las dificultades de las baladas es el conseguir transmitir, en este caso se trata de una canción que trata sobre los recuerdos de un amor pasado, y el papel del vocalista es fundamental, ya que además le permite lucirse, lo que puede decirse que consigue Cruz García sobradamente en esta canción, donde su maravillosa voz cobra todo el protagonismo, arropada con un coro en los versos pero que sin éste en el resto de la canción es cuando más se puede apreciar. La instrumentación es muy sencilla, al estilo de la música de autor, sin incluir música tradicional.

4 - La espuma del mar

Tema de mensaje ecologista, en especial sobre la contaminación del mar, que cuenta con la colaboración de Hevia introduciendo la gaita, ejecutada con la soltura propia del asturiano, dándole un color especial a la canción. Es una de las canciones donde los coros, aunque siempre en un disimulado segundo plano, cobran más importancia. El teclado crea un “colchón” sinfónico que sirve de apoyo a algunas partes de la canción.

5 - Vuela

Canción de ritmo reposado con los ingredientes habituales del grupo basados en unas melódicas guitarras con gran importancia en lo acústico, de nuevo sin incluir el violín. Como en todas las canciones, buena interpretación de Cruz García con su hermoso timbre de voz, con una letra para superar la melancolía. Pequeños pero apañados arreglos, los que necesita la canción.

6 - Otra forma de pensar

El corte más rockero del álbum, en el que por tanto más protagonismo tienen las guitarras eléctricas, si bien pese a la fuerza de esta inconformista canción se mantiene una concordancia melódica con el resto del álbum, así pues las guitarras acústicas continúan con importante presencia, abriendo el tema y destacando en el estribillo. Un tema logradamente enérgico en el que el grupo deja patente su buena ejecución a las cuerdas, tanto de las guitarras como del violín con el que Rocío Silguero ejecuta un rápido y vibrante solo que no desciende el ritmo de la canción.

7 - Son de paz

Esta balada es una de las mejores canciones del disco, si la hubiera hecho un grupo de éxito no me cabe duda de que podría convertirse en un clásico. Las guitarras acústicas dirigen con eficacia este tema con un exquisito uso del violín en el que Cruz García brilla como en tantas canciones del álbum. En la parte final coge fuerza con las percusiones y la presencia de guitarras eléctricas concluyendo este estupendo tema.

8 - Navegar en recuerdos

Unos resueltos rasgueos abren este medio tiempo con el característico rock acústico de la banda, en el que una melodía sencilla consigue enganchar de mala manera, y es que hay que tener talento para conseguir que un tema sencillo muy basado en el sonido acústico no quede vacío. Además de acertar de lleno en sus pretensiones de música de autor y pop-rock elegante, el folk celta mediante el violín con tin whistle colorea de manera muy agradable un espléndido tema que es como si reuniera todo lo bueno de Mar Adentro.

9 - Sal

La reivindicación de la tolerancia a la diversidad étnica es sobre lo que trata esta canción que, acorde a esto, tiene algún ligero guiño étnico, pero realmente sigue el patrón habitual del sonido más característico de la banda, con una hábil utilización de las guitarras acústicas y eléctricas en un tema que juega bien con los ritmos, tomando mayor fuerza las guitarras eléctricas en la parte final.

10 - Cuna Luna

A partir de esta canción no hay toques celtas en lo que resta de álbum. Un tema de letra poética sobre alguien enamorado de la luna que se basa en un tempo sosegado, con la guitarra acústica marcando el ritmo y la guitarra eléctrica como solista realizando punteos, hay algo de rock-blues. Los coros refuerzan el carácter melancólico del tema y al final hay algún detalle secundario sinfónico con los teclados.

11 - Dios de la lluvia

Un tema que, en parte, representa muy bien la esencia más pura del grupo, por la predominancia de su sonido acústico, en el que se notan también otras influencias folk (no celtas) a través de las guitarras, con un aire más fronterizo. Como detalle de esto, el tema se abre con palmeos, que aparecen también a mitad de la canción. Destacable el lirismo de la letra que versa sobre el escapismo respecto a lo que a uno le rodea. Como es habitual, buen estribillo, que cobra fuerza y en el que Cruz García se arropa de coros. Un tema con chispa.

12 - Una lágrima

Como si no hubiéramos tenido ya una buena ración de canciones de calidad, el disco concluye con este temazo en el que Cruz García lo vuelve a bordar y la violinista Rocío Silguero toca el piano, que abre el tema y sirve de acompañamiento. Hacia mitad de la canción se vuelve más eléctrica, acercándose a la power ballad, lo que resulta muy acertado para dotar de intensidad esta sentida canción.

Es éste un disco sin desperdicio porque está lleno de buenas canciones, cierto que hechas desde la sencillez pero no cualquiera domina este campo musical, y se nota que Mar Adentro sabían muy bien lo que hacían. Ni siquiera los no muchos medios del disco empañan su estupendo resultado, un álbum recomendable para los aficionados a la música de autor, que gusten del pop celta y en general para cualquiera que guste de sencillas pero trabajadas canciones. Actualmente, la cantante Cruz García y el guitarrista Juan Carlos N. Zambrano están en el trío de country-rock Calle Mística, esperemos que esta vez con mayor continuidad.

-7,5-

- Paco Antequera

Tags: pop rock, celta

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14 Abril 2008

Alice In Chains - Jar of flies (1994)

Todos reconocen el grunge como un estilo que devolvió el rock de guitarras al primer plano comercial, así como sus textos amargos, la alta distorsión y temas rayando el nihilismo. Sin duda, Alice In Chains encaja perfectamente en este patrón. Pero el grunge también supo recoger los sonidos más tradicionales de su tierra; para nada eran antiamericanos como algunos han pretendido...Así, Pearl Jam hicieron un disco con claras influencias del country (Neil Young) No Code (1996), Nirvana no, pero todo el mundo recuerda la poderosa y desgarradora interpretación del tema tradicional Where did you sleep last night? en su mítico Unplugged in New York (1993) y Screaming Trees tenían al folk como uno más de los estilos a mezclar en sus coctelera de sonidos (amén de la trayectoria en solitario de su vocalista Mark Lanegan, mucho más cercana al folk y al blues que al rock). Y Alice In Chains con Sap (1991) ya dejaban mostrar que más allá de sus riffs heavies, su potencia rockera y su lírica oscura, tenían un espíritu calmado.
Pero es en Jar of flies (1994) dónde todo esto se conjuga al más alto nivel literario, creativo y melódico. Temas como No Excuses, I stay away o Don’t follow solo están a la altura de un grupo con un talento descomunal.

Jar of flies - Alice In Chains (1994)

1- Rotten Apple

Abertura de disco que empieza a resumir perfectamente el sentimiento y la esencia de Jar of Flies: medios tiempos melancólicos, de mensaje derrotista, mezcla de eléctricas y acústicas y por encima de todo la perfecta conjunción entre las voces de Jerry Cantrell y Layne Staley que se funden majestuosamente en oscuras y conmovedoras melodías.
Rotten Apple cuenta con una estructura poco convencional, bañada por una melodía de guitarra y por detrás agazapada, una guitarra en wah wah y las sombrías voces del dúo creativo.
Parece tratar de un mal desenlace amoroso contado por un alumno que tiene a su amor como maestra.

2- Nutshell

Una de las baladas más desgarradoras que he podido escuchar con una sublime interpretación vocal por parte del malogrado Layne Staley.
Sencilla en sus arreglos pero de oscura belleza, deja una sensación de absoluta derrota ante la vida misma, pero con cierto mensaje de autoafirmación “If I can’t be my own, I’d feel better dead”. Uno de los temas más profundos que jamás hizo Alice In Chains.

3- I Stay Away

I stay away demuestra cuán versátiles podían ser Alice In Chains, que bien podían crear temas acústicos,sencillos y sin apenas arreglos (como Nutshell), temas cargados de distorsión y de potencia (como en Dirt) o como aquí, un tema electro-acústico, con arreglos de cuerda y viento.
De nuevo, Layne Staley nos entrega una de sus mejores interpretaciones, con una voz sacada mismísimamente del averno, realmente oscura en los versos y en toda su potencia en un estribillo poderoso. “I staaay awaaaay”. Uno de los mejores temas del disco y de la trayectoria del cuarteto americano.

4- No Excuses

El tema más comercial de Jar of Flies y el único que llegó al nº1 de la listas americanas. Otro temazo se mire por dónde se mire.
Quizás es la canción menos oscura del EP, gracias a un tratamiento más directo y más rápido. De nuevo una excelente combinación entre la voz grave y monocorde de Jerry y la aguda y melódica de Layne.
No excuses, escrita por Jerry Cantrell, trata de las excusas que ponía su compañero de grupo sobre su adicción a la heroína.
Sin embargo, lejos de echárselo en cara, trata un mensaje realmente conmovedor. “You’re my friend, I will defend, and if We change, yeah, I’ll love you anyway”.
Buen trabajo de Mike Inez al bajo, que había sustituido a Mike Starr como bajista del grupo.

5- Whale & Wasp

Primera y única instrumental que hizo AIC en su carrera...pero que muestra perfectamente el talento del grupo en todos los ámbitos.
Escrita e interpretada por Cantrell, el guitarrista construye una bella y amarga melodía sencilla en sus movimientos pero de gran creatividad. Por ejemplo, imita a la perfección el canto de las ballenas (Whale = ballena)gracias a la distorsión. Otro acierto de la banda que vuelve a demostrar porqué Jar of flies llegó al nº1, siendo tan solo un EP.

6- Don’t follow

Jerry Cantrell no tiene una voz técnicamente buena y al lado de Staley menos...pero realmente hace funcionar este tema perfectamente. Aquí el grupo muestra su eclecticismo, más cerca del country que del “grunge” con unas guitarras folkies y la armónica para construir otra amarga melodía que deja la sensación de la más absoluta derrota vital, y sino aquí la muestra “Say goodbye, Don’t Follow”.
Una suave balada que a mitad de tema se acelera con la entrada de Staley a la voz transformando en un tema country-rock. Por temas así, Layne Staley debería tener mayor reconocimiento como uno de los mejores y más originales cantantes que han dado los 90’.

7- Swing on this

Extraño experimento del grupo, mezclando sus tendencias musicales que funciona más que nada por la turbadora voz de Staley y la semifolky guitarra.
Un tema disfrutable pero que no llega a la altura de los demás cortes del EP.
Sean Kinney marca un buen ritmo con la batería e Inez al bajo, dotan de profundidad al experimento sonoro que cierra un EP brillante y que dejaba patente la variedad de estilos que podían hacer Alice In Chains, un grupo que tenía aún mucho recorrido por hacer (aún nos dejarían 2 años más tarde su último disco homónimo) si la heroína no hubiera destruido la frágil alma que anidaba en Layne Staley.

Jar of flies (1994) fue el esfuerzo creativo más importante que el cuarteto de Seattle había emprendido hasta entonces (su punto culminante llegaría en 1996 con su álbum homónimo, que desgraciadamente también sería el último). A pesar de estar compuesto y grabado en tan solo 2 semanas, el grupo demuestra estar engrasados e inspirados al 100%, construyendo temas sencillos en su composición pero ricos en su ejecución, de una belleza turbadora gracias a unos textos oscuros como habitual pero de mayor bajage literario y una sensación de derrota y resignación absolutas. Visto en perspectiva es fácil decir esto, pues todos sabemos el trágico final de Staley, pero también es de recibo alabar que nos avisará de ello en sus canciones y que supiera plasmar a la perfección su estado mental y físico. Si Dirt transmitía lucha, Jar of flies transmite derrota.
Si bien no se puede considerar al EP como una especie de opera-rock como parecía indicar Dirt (acerca de la heroína y la soledad), si se nota el cuidado del grupo en transmitir una coherencia lírica y sónica en conjunto con la idea central de derrota y resignación ante las circunstancias.
Es posible que podamos pensar que el grupo suene autocomplaciente y deprimente, pero estar jodido nunca había sido tan bello.

8.5

-Daniel Ocejo

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13 Diciembre 2007

Koma - Sakeo (2007)

Con este álbum, los navarros Koma regresan a sus raíces más duras, por lo que, para algunos, será una “vuelta a su estilo”, si bien no considero que la banda se haya desligado nunca de su estilo, pero sí lo habían “flexibilizado” bastante en los últimos discos, perdiendo la contundencia de sus dos primeras obras. Haciendo un repaso para hacerse una idea, su disco debut, Koma (1996), es el más duro de todos en el que exponen sus influencias metaleras, con un thrash metal noventero al estilo de Pantera, en El infarto (1997) la banda definiría su estilo, thrash metal con mayores influencias tales como unos matices más rockeros, pero para muchos el disco más representativo del grupo es El catador de vinagre (1999), por su equilibrio entre hard rock, heavy metal y thrash metal, en el que muestran un compendio de las diferentes vertientes de la banda y con el que empezarían a tener más éxito por la afinidad del público del rock urbano, tras este disco más rockero regresarían a unas formas más metaleras con Criminal (2000), aunque sin ser tan contundente como El infarto (1997), con esta obra probarían con un sonido algo más moderno. Tras un disco en directo con el que cupo la posibilidad de ser el fin de la banda (por fortuna no fue así), regresaron con Sinónimo de ofender (2004), su álbum más inclinado hacia la parte rockera de la banda y en el que implementaron con acierto una buena variedad musical. Sakeo (2007) es, por así decir, como lo que fue Criminal (2000) tras El catador de vinagre (1999), una vuelta a un sonido más metalero, pero esta vez sí recuperando la contundencia de El infarto (1997), por lo que puede decirse que con este álbum Koma retoman sus raíces más duras pero con la evolución de su carrera presente, por ejemplo Brigi profundiza en su registro melódico, en Criminal (2000) empezaría a incluir más tonos melódicos en su voz, otorgando mayores matices a su forma de cantar, en Sinónimo de ofender (2004) y, sobre todo, en este disco, ampliaría su gama melódica, afortunadamente sigue siendo el mismo bestia a la voz, aunque a algunos seguidores de siempre de la banda no les guste esta evolución, pero personalmente considero que el contraste (que no el desentonamiento) enriquece la contundencia. La experiencia de la banda se nota de manera muy positiva y aciertan de pleno con este disco, con el que se mantienen en su gran nivel de siempre. Realmente, es difícil considerar qué discos de Koma se sitúan entre los mejores, pues son una banda muy regular ya que el grupo es tan compacto que en la discografía de la banda hay una gran unidad, así que sin afirmar rotundamente que Sakeo (2007) sea de los mejores discos de Koma, bien podría serlo, lo que ya es decir.

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1 - Los niños de lapos guerra

Para comenzar el disco un tema que sacude directamente al estómago, de guitarras robustas y veloces, en el que se presentan concordantemente en homogénea mixtura los distintos elementos característicos del sonido de Koma, la base rítmica es apabullante no dando tregua, reduciendo ligeramente su ritmo trepidante únicamente durante el estribillo para otorgar un cariz más melódico junto a la salvaje pero ya más melodiosa voz de Brigi. Un vibrante solo rockero engarza perfectamente de tal manera que no enlentece la ágil composición de este espléndido tema.

2 - La pelea (no cabe ni un alma)

Potente canción sobre la pelea del día a día con una letra cruda y oscura. Es el tema del álbum en el que Brigi muestra su registro vocal más duro, si bien sus rasgos melódicos siguen siendo notorios, presentando un buen contraste entre las partes más contundentes de la canción y las más melódicas, sobre todo en el estribillo, otorgando gran dinamismo a este atronador corte de heavy y thrash abierto con unos atractivos golpes de guitarras en el que los cambios de tiempo están realizados con gran fluidez de tal manera que la canción resulta tan directa como minuciosa.

3 - Sakeo

Con una línea rockera al estilo de Sinónimo de ofender (2004), Sakeo es una canción sencilla llena de rabia en consonancia con el disco al que da nombre. La voz de Rafa precede los versos de un tema pegadizo con un cuidado trabajo de guitarras en el que la banda se muestra muy enérgica.

4 - El pato

Demoledor tema cercano al thrashcore con unas maneras ligeramente modernas que se sitúa en el estilo de las canciones más veloces de Criminal (2000). Muy buena labor a la batería de Juankar conformando con las guitarras de Brigi y Natxo y el bajo de Rafa una poderosa base rítmica, una buena descarga de tralla metalera.

5 - La fiera nunca duerme

Tema de índole antifascista notablemente coloreado por unas guitarras menos saturadas de lo habitual que otorgan un aire especial, con un atractivo solo de guitarra bluesero. Brigi da muestras de su buen hacer en la interpretación vocal yendo desde el susurro al habitual tono agresivo, un tema con tanta fuerza como melodía.

6 - Jipis

Uno de los temas más aplastantes de Sakeo (2007) en el que, como suelen hacer a veces, le dan canela a un determinado colectivo, en este caso a los hippies y su supuesta postura contemplativa, si bien es de pasada pues principalmente consiste en una crítica al asumido conformismo. Se inicia el tema con unos brutales punteos a las seis cuerdas, avisándonos de que nos encontramos con una canción que golpea duro, para continuar con unas guitarras netamente thrashers y una fortalecida base rítmica, a los 3 minutos de tema hay un endurecido y acompasado puente con cierto aroma setentero a lo Led Zeppelin. Elaborada canción resuelta de manera espectacular.

7 - Buitres (a su alrededor)

Balada en la que rondan con el grunge de unas eficientes melodías en las que se mezclan con una lograda cohesión las guitarras acústicas con las eléctricas, transcurriendo de un tono reposado a una sonoridad vigorosa. La banda deja patente su estupenda capacidad para transmitir la aflicción de este destacable tema sobre la violencia en Oriente Medio.

8 - El alambique II (como una cuba)

Como en Sinónimo de ofender (2004) incluyen una breve pieza acústica de guitarra, en esta ocasión interpretada con guitarra española navegando por el flamenco, el jazz y el son cubano.

9 - El sonajero

El grupo muestra su falta de prejuicios con este tema de base metálica con ritmos latinos, canción fiestera con compases de son en el que saben armonizar la caña, la melodía e incluso lo bailable, haciendo una buena utilización de la instrumentación acústica, de una mezcla tan dispar logran que no chirríe o no demasiado dentro de lo que cabe esta divertida canción.

10 - Te lo regalo

En este tema narran una determinada situación a modo de crítica hacia las relaciones oportunistas del famoseo y los ricachones, un hard rock con mucha garra en el que elaboran unas magnéticas guitarras que dibujan unas atractivas melodías, una canción fresca y con la mala baba que Koma saben introducir.

11 - Mandril

Crítica a los periodistas que se supeditan a lo que les dictan desde los medios de comunicación en este tema con un toque de funk metal en la línea moderna de Criminal (2000) y Sinónimo de ofender (2004), a mitad del minutaje realizan un reiterativo y brutal puente de guitarras mientras Brigi vocea “¡a ti!” que pasa a una melodía más reposada en la que se va incorporando la instrumentación y recuperando la contundencia, al final incluyen otro puente similar, el resultado es fresco y muy bien acabado.

12 - Libertad condicional

Explosivo tema con unas formas al estilo de Pantera y que, por tanto, como solía ser habitual en esta banda, la descarga metalera es más abrasiva que veloz, la base de guitarras está realizada con un trabajo brillante y el ritmo en los versos es muy atractivo, una canción notoriamente esmerada.

13 - Las setas

El grupo revela su humor desconcertante con este tema gastronómico de letra ambigua abierta a diferentes interpretaciones, tiene uno de los ritmos del álbum más cercanos al medio tiempo, sin dejar de ser una canción frenética, tiene en sus pesadas guitarras uno de sus mayores aciertos aunque en un disco de este calibre esta canción puede parecer no muy destacable, pero es más que correcta.

14 - El sonajero (versión larga)

Bonus track que es El sonajero con un mayor desarrollo de guitarras, personalmente considero que hubiera sido más útil poner directamente esta versión y, en lugar de la más corta, poner otra canción.

Koma vuelven a demostrar su gran labor musical en este disco en el que insisten con sus temas sin muchos ambages pero realizados con enorme solvencia, el grupo es uno de los que mejores críticas sociales hacen, pues aunque tratan por lo general temas conocidos no caen en la obviedad y tienen una lírica algo ambigua que les otorga mucho estilo, con un característico humor agrio. Tras Sinónimo de ofender (2004), dejan de lado alguna temática tratada en éste y recuperan otras, siempre con un trasfondo de miserabilismo social. El trabajo musical, sobre todo, recupera una parte del sonido de la banda que había sido aminorada en los últimos discos, con una producción más cuidada y unos aires saludablemente más actuales. Sakeo (2007) se convierte en uno de los mejores discos de metal (o en general de rock) españoles del 2007, uno de esos discos en los que no hay canciones discretas. Un flamante disco, pura dinamita.

-8,5-

- Paco Antequera

Tags: metal

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