Silverchair - Young Modern (2007)


1-Young Modern Station
El tema que abre este Young Modern (2007) nos retrotae a Diorama, pero nos recuerda mucho a, precisamente el tema que abre Neon Ballroom (“Emotion Sickness), el primer disco que nos demostraba que Silverchair estaba empezando a madurar un sonido alejado del grunge que inundaba sus anteriores trabajos.
Pero aquí los chicos de Daniel Johns (aunque lo parezca no es un trabajo en solitario) ya se muestran sin tapujos y están más cómodos con su sonido.
Aquí, el tema funciona y Johns adecua bien la voz, incluyendo correctamente falsetes.
2-Straight Lines
El final del tema anterior empata con la intro del primer single de Young Modern.
Empieza con un suave teclado, loops de ambientación y la voz cálida del vocalista, incluyendo unos uoooohhh un tanto cargantes. De nuevo falsetes dominan la interpretación del cantante de Silverchair. Estribillo realmente resultón y fácilmente tatareable, convirtiendo al tema en un buen hit para las radios.
La producción encaja bien y no la sobrecarga demasiado.
3-If you keep losing sleep
Inicio de batería de ritmo militar. Pieza totalmente pop con arreglos cuasi-orquestrales que realmente no llevan a ninguna parte y con una teatral interpretación vocal que acaban por afectar a un tema que podría haber sido mucho mejor llevado.
4-Reflections of the sound
Tema de fuerte influencia beatliana que nos recuerda al Here comes the sun del cuarteto de Liverpool.
Se sustenta por un evocador estribillo, pero por lo demás, es un experimento fallido.
Daniel Johns tiene la manía de dotar de una artificial afectación su interpretación vocal, como pretendiendo demostrar que su voz no es la de sus inicios grunges (otra vez los uuuuuhhh...)
5-Those thieving birds (Part 1)/Strange Behaviour/Those thieving birds (Part 2)
Épico tema dividido en 3 secciones con unos arreglos más típicos de BSO de Disney que de pop convencional, una virtud y un defecto en sí mismo... Demasiado presuntuoso para conmover, si eso es lo que pretende. La tercera sección nos lleva de vuelta a la primera dándole un correcto final a la pieza.
Alguien dijo que es el mejor tema que ha hecho jamás Silverchair...si acaso diría que es la mejor producción.
6-The man that knew too much
Otro tema dominado por la teatral interpretación de Johns. Sospecho que sin la labor de producción esto quedaría en nada. Las guitarras eléctricas solo se usan para darle profundidad.
7-Waiting all day
Gema pop de ensoñación, con una más que correcta melodía perfectamente ensamblada que aquí sí llega a conmover por momentos. Quizás abusa un poco del estribillo, “I’m waiting all day”.
8-Mind Reader
Inicio con un riff de rock clasicote pero que lleva a la canción por otros derroteros más poperos con aquí sí, una insufrible interpretación semi cabaretera.
Atmósfera algo agobiante con coros femeninos y teclados.
9-Low
Si en Reflections of the sound se acercaba a los Beatles, en Low (ojalá fuera la de REM) la banda nos hace un guiño más bien a Beach Boys y sus riffs y coros pops.
Buen solo de guitarra wahwah.
En estos momentos empiezas a mirar los precios de las escopetas... (uuhuhuhuhuh...)
10-Insomnia
Pieza con unos teclados que te mantienen en alerta, pero que ya empieza a hacerse repetitiva rápidamente. Poco a destacar que no se haya dicho ya...sigue recurriendo a los tópicos ya expuestos, teatralidad, pop enérgico, wahwah, etc...
11-All across the world
Tema final que vuelve a recurrir a los conceptos que definen este álbum.
Destaca un buen teclado a modo de organillo y una música como de BSO de peli de humor. Como a lo largo del disco hay demasiada sobreproducción que hace que llegues al último tema bien exhausto.
Hay 2 maneras de evolucionar, bien y mal. Sencillo eh? Silverchair se sitúan más en esta segunda manera. Es loable su intento por retar a su público, incluso aplaudo su experimentación y sus ganas de ir más allá de lo que nos ofrece este mercado de fast-food musical. Pero tratar de eliminar todo tu repertorio anterior como diciendo que son pecados de juventud (en palabras del propio Johns, ojo) es como su música, presuntuoso y hasta artificial.
Por momentos la cosa funciona, tienen talento para las melodías y los estribillos y Johns tiene una voz reconocible. El problema es como usa esa voz, forzándola en antinaturales interpretaciones cargadas de teatralidad que intenta sustentar por si sola una creatividad bastante limitada y que sin la pomposidad de la producción quedaría al descubierto.
Aún así, es un disco que en dosis justas puede agradar pero cuya exposición masiva llega a saturar.
-5-
-Daniel Ocejo


fitter-happier dijo
y la portada es horrible a cojones!
7 Junio 2007 | 11:52 PM