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La Coctelera

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11 Septiembre 2008

Celtas Cortos - 40 de Abril (2008)

Primer álbum de estudio tras la vuelta de Jesús Cifuentes al redil, en el que la característica fusión de rock y folk celta vuelve a tomar el máximo protagonismo, tras el comercialmente fallido intento de profundizar en el mestizaje, lo que posiblemente les ha hecho decantarse por un disco de este tipo que no obstante sirve para valorar el camino andado. Aunque la comparación más inmediata pueda resultar con su exitoso Cuéntame un cuento (1991), en realidad es un disco de rock celta de “Celtas Cortos del siglo XXI”, existe una importante evolución desde principios de los años 90. Realmente, esto de la “vuelta a los orígenes” es algo parcial, lo explicaré de la siguiente manera; con En estos días inciertos (1996) el grupo evolucionó considerablemente, de tal manera que si antes eran un grupo de folk moderno, con toques de rock, se invierte la fórmula y se transforman en un grupo de rock, sin que falten los elementos de folk celta, además de que su fusión se amplía hacia el mestizaje y las letras se inclinan decididamente por cuestionar las injusticias sociales. Tranquilo majete (1993) fue, de hecho, una transición hacia esto. Pues bien, Celtas Cortos con este disco siguen siendo ante todo un grupo de rock, la principal diferencia con respecto a la época que le precede es prescindir de elementos mestizos y de fusiones más allá del rock celta, por lo que este último sonido vuelve a cobrar la máxima importancia, de hecho tiene más protagonismo que en ningún otro disco del grupo, además a diferencia de esos más inmediatos discos anteriores las letras de crítica social dejan de dominar el álbum, en este caso decantándose más que nunca por la otra parte del grupo; los temas personales, los melancólicos y la diversión. Considerando todo esto, no puede decirse exactamente que sea “más de lo mismo” pues es un tipo de álbum que no habían hecho nunca, aunque el resultado de este disco sea más por circunstancias coyunturales que intencionales.

El propio título del disco, 40 de Abril (desacertado a mi gusto), es una ironía respecto a su canción de gran éxito, 20 de Abril. Da que pensar, o al menos a mí, no sólo que sea un guiño al estilo de aquella época sino en plan de “pues aquí tenéis otro 20 de Abril” a un mayoritario público conformista. Para salir del traspié comercial de la etapa anterior optaron por un disco sencillo, sin grandes sorpresas, ausencia de sorpresa que es a su vez una sorpresa, valga la redundancia, por ser la primera vez que hacen un álbum tan homogéneo, con unas guitarras más potentes que nunca, es el disco más rockero que han hecho y la ausencia de la flauta travesera de Carlos Soto se cubre con mayores dosis de whistles y gaitas. En este, podemos definirlo así, disco de rock celta con canciones divertidas y de temas personales, el mestizaje y la crítica social se han aparcado más que nunca, mostrándonos un espectro musical del grupo muy específico, el que les llevó al gran éxito nacional. No se duermen en los laureles y se nota que han seguido trabajando en la mejora del sonido de la banda, con una buena elaboración melódica sólo entorpecida por unas estructuras demasiado directas para lo que nos tenían acostumbrados, y Cifu, como ya se observó con su proyecto La Calaña Sound, no tiene la inspiración de antaño en su intento por probar nuevas maneras de escribir, pero siguen teniendo un gran empaque en un álbum que, obviando comparaciones con los anteriores, tiene vitalidad y algunas buenas maneras.

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1 - Retales de una vida

El álbum comienza con un medio tiempo de carácter melancólico en el que se cruzan pensamientos y recuerdos, lo que nos evoca a su clásica 20 de Abril. Esta canción tiene uno de los mejores trabajos melódicos del álbum, con una elaboración musical que se toma el tiempo necesario para ser degustada, en la que las guitarras y los instrumentos tradicionales se conjugan con habilidad, y es que en este tema hay sitio para todos los miembros del grupo que colorean cada uno con su instrumento este tema tan sencillo como musicalmente bien acabado.

2 - Un sinvivir

Una apertura bluesera con el leitmotiv del tema precede a una de las canciones con más chispa del álbum en la que Cifu muestra su lírica ácida, siendo uno de los temas que más recuerda a los primeros discos del grupo con sus ritmos folkys, aunque como es característico en este álbum, más guitarrero, en este caso destacando las guitarras acústicas que marcan el ritmo al que acompañan instrumentos como el tin whistle, el violín y el acordeón que en la parte final toman el protagonismo.

3 - Beni's Reel

Tema instrumental que recuerda a Hacha de guerra por mezclar el folk celta con un potente sonido rockero, Beni’s Reel desde luego no se queda corta en comparación con aquella, es toda una lluvia de cañonazos a mansalva. En este devastador tema sólo un puente de guitarras y bajo corta el ritmo, y aunque es muy directo la banda muestra su potencial, manejando con maestría las melodías otorgando la sensación de que el tema es cada vez más cañero. ¿Es el mejor tema del álbum?, se pregunta uno pese a la simplicidad del tema.

4 - Quitarte la ropa

Un tema netamente rockero que es de los pocos en los que aparece el sentido crítico característico de Celtas Cortos, por cuya temática puede recordar a Ya no hay bandas de rock & roll del primer disco en solitario de Jesús Cifuentes. Realizado con corrección, cumple con su cometido de tema enérgico y marchoso.

5 - Tú eres el mejor

Aunque su mensaje de “actúa ya en tu vida” recuerde, relativamente, a Legión de mudos, en realidad poco tiene que ver con ésta, situándose más entre los temas de corte vitalista del grupo y, de hecho, siendo quizá la canción más optimista que han realizado (aunque sea por tener una letra tan “naïf”). Un buen trabajo de musicalidad llena de viveza representando bien la temática que concluye con una espectacular parte instrumental.

6 - Emoción

Canción guitarrera algo irregular pero competente con un estilo parecido al del disco El caimán verde (1995) o, si acaso, a La Calaña Sound sin electrónica. Con una letra de reflexiones vitales, una de las cosas que más se puede destacar de este tema en su buena utilización del ritmo, con unos buenos versos y es que una canción debe cuidarse en conjunto y no sólo resaltar el estribillo.

7 - Un millón de motivos

La balada del disco, con un corte muy clásico con la habitual temática romántica, podría decirse que supone un poco un compendio de las baladas del grupo, por lo que tiene momentos sencillos de guitarra acústica y momentos de fuerza instrumental a ritmo de rock celta, de hecho el tema se desarrolla desde la sencillez inicial hasta la fuerza que va cogiendo hacia el final, perfilando un estupendo acabado. Aunque no está a la altura de las mejores baladas del grupo es una holgadamente buena canción.

8 - Pollo al Q-Reel

Corte instrumental que ofrece una de las exposiciones musicales más variopintas del álbum, en cuya primera parte destaca el acordeón llevando el peso del tema para diversificarse hacia el final en una explosión sónica. Dentro de la diversidad del tema se encuentra en el inicio un breve solo de saxo posiblemente introducido como guiño al tipo de sonido excluido en el álbum. En otro disco, con mayor minutaje, probablemente este tema hubiera dado más de sí, pero en todo caso no deja de ser una pequeña joya.

9 - On-Off

Una canción muy rockera de crítica social pero cuyo gusto por la letra se limita a la afinidad ecologista que se tenga con ésta pues es bastante mejorable. Por lo demás, de lo más destacable es la potencia guitarrera durante sus versos, con un buen solo hacia el final, pero es uno de los temas más flojos del disco.

10 - Abismo

Versión de Hyperballad de Björk, sin duda lo más extraño en un disco como éste, acercando su rock celta al indie-pop, con los cambios de ritmo habituales de éste, lo que supone una interesante inclusión en el cancionero de Celtas Cortos, ya que en este tema se permiten jugar bastante musicalmente, con melodías muy basadas en las guitarras y el acordeón y unos sugestivos puentes instrumentales.

11 - 31 sardinas

Curioso por estar grabado en directo en El Tío Molonio, aquel bar vallisoletano al que le dedicaron un tema instrumental en Gente impresentable (1990). Es un corte instrumental tocado en acústico, con lo que es un tema que, salvo quizá inevitables influencias contemporáneas, es de puro folk celta. Un tema muy resultón con el que recaban en los orígenes de la banda, demostrando su habilidad no sólo con la fusión sino también con la pureza.

12 - Amor al vino

Canción acompasada a ritmo de ranchera con la que finaliza el álbum, con olor a taberna. Los hermanos Javi Moro y Jose Moro participan en los coros de la canción, y es que los beneficios de ésta irán destinados a la fundación del fallecido bodeguero Emilio Moro. Aunque salvando las distancias, esta forma de finalizar el disco me recuerda a la de Cuéntame un cuento (1991) con Vals de la poltrona.

Conclusiones

Aunque no se acerca a los mejores momentos del grupo, es éste un disco interesante para los seguidores de la banda porque, además de servirle al grupo para “salir del paso”, les devuelve a sus sonidos más característicos, al rock celta. Es uno de los discos menos interesantes de Celtas Cortos, lo que por fortuna tratándose de un grupo como éste no quiere decir que se trate de un mal disco, y es que incluso estando limitados son capaces de aprovechar mucho su potencial, este guerrero celta sabe manejar con maestría el hacha incluso con una sola mano. Pero la realidad es ésta, ninguno de los temas del disco entraría en el “top ten” del grupo, y es que el haberse enfocado de forma muy directa, muy inmediata para lo que nos tenían acostumbrados, el menor nivel lírico de Cifu y el dominar peor los temas más rockeros hace que sea el álbum menos redondo del grupo. Los temas con más folk, como Retales de una vida, Un sinvivir y Tú eres el mejor, y por supuesto los instrumentales, son lo más destacado del disco. Esperemos que una vez retomada la repercusión comercial sigan sorprendiéndonos.

-6,5-

- Paco Antequera

servido por Cazador de melodías 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Daniel Rivas Pacheco

Daniel Rivas Pacheco dijo

Totalmente de acuerdo contigo Paco, no añadiría ni una coma,xD.

Un saludo

13 Septiembre 2008 | 02:01 PM

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