Ars Amandi - El rincón de los deseos (2010)
Tras tres años desde el lanzamiento de su anterior disco, Ars Amandi regresan con un nuevo álbum que culmina la evolución empezada en Desterrado entre sueños (2006), es decir, este El rincón de los deseos (2010) es un disco de puro hard rock melódico. Nos encontramos algún cambio de miembros en el grupo, y cambio de productor, de Manolo Arias a Jorge Escobedo (guitarrista de Sôber y Skizoo), pero no parecen ser estos cambios muy influyentes en el estilo de la banda, cuya intención de realizar hard rock de corte americano ya se observaba desde su anterior disco de 2006. Si este cambio es a mejor o a peor depende mucho de las preferencias personales, pues está claro que el público más amante de un rock más internacional disfrutará más este álbum, muy directo, sencillo y con pocas complicaciones, melódico y de estribillos pegadizos, un “easy listening” podríamos decir, pues se trata de un disco de rock muy comercial, algo que, por otra parte, seguramente no gustará a quien eche de menos el heavy-rock de sus discos o su sonido “más español”, con resonancias del rock urbano. También se ha suavizado la seña de identidad del grupo, el toque de folk castellano, si bien sigue totalmente presente. Pero puede ser decepcionante que una banda que en sus inicios era tan “autóctona”, que realmente sonaban a “rock español” y que sorprendieron inventando lo que ellos mismos llamaron como “rock castellano”, termine evolucionando (o involucionando según se mire) hacia un sonido más “genérico”, más estándar sin duda. El rincón de los deseos (2006) es su álbum más convencional, esto es lo que puede no gustar a quienes Ars Amandi engancharan por su originalidad inicial, pero, al margen de esto, ¿es un buen disco? Puede decirse que sí, si bien no como los anteriores discos de la banda, sí encierra una buena cantidad de buenas canciones en el que es el álbum de sonido más homogéneo de la banda, sin duda se convierte en el disco hard-rockero del grupo.

Estaré aquí
Abre el álbum el tema que más conecta con los anteriores discos, por ser el que más tiene, aunque ya en mucha menor medida, aire “festivo”, y sobre todo por ser el más folky del disco, con Dani Aller tocando la gaita en las partes instrumentales. Aún así no deja de estar embargado por el sonido de este álbum, sirve pues de presentación al sonido de este disco, un rock duro pero no pesado como antes. Pudo haberse sacado más partido a la composición, que va entre unos versos a medio tiempo y un estribillo más rápido, pero el trabajo en la interpretación, tanto instrumental como vocal, es bastante notable.
Deseos
El tema que da nombre al álbum, una canción sobre los deseos que podemos tener, es muy representativo del sonido del disco, rock duro pero melódico, composiciones sencillas y musicalidad contagiosa. El problema de este tipo de música es basarse tanto en el estribillo, pero la canción cumple dentro de estos parámetros y tiene, como en el resto del álbum, un buen trabajo de guitarras.
El monte caído
Uno de los temas que más puede recordar a anteriores discos es esta El monte caído, aunque ante todo siga la línea hard rock del álbum. No sólo está basado en estribillos pegadizos sino también en un “crescendo” musical, así pues este tema que denuncia los incendios forestales tiene un primer minuto reposado en donde va construyéndose la melodía para después pasar al folk-rock característico del grupo.
1º de la E.S.O.
Denuncia del “bullying” en un tema que sin embargo tiene unas melodías animadas, con momentos para la dulzaina, para ofrecer una visión con salida a esta problemática. Es una canción con una composición pegadiza que funciona bien como tema de melodía contagiosa, seguramente por ello se decidió que fuera el single.
Castellae
Como es habitual, dedican una canción a una provincia castellana, en este caso le toca a Burgos, con el que posiblemente es el tema más enérgico del disco. No llega al nivel de las anteriores canciones dedicadas a provincias, pero sigue siendo un tema disfrutable.
Sin recuerdos
Canción sobre el alzheimer con unos versos más cuidados que otros temas del disco, aunque con un estribillo con menos fuerza. Posiblemente lo mejor de este tema que simplemente llega a correcto es su buena base rítmica que consigue lo que pretenden todas las canciones de este disco, ser un tema pegadizo.
Tiempo perdido
Este corte rezuma algo de melancolía aunque como es habitual en el grupo, sin caer en la amargura, sino más bien enfocado desde el optimismo y la superación, algo que casa con el animado medio tiempo de hard rock con el que se ha construido la canción.
Todo empieza aquí
Medio tiempo de A.O.R. cercano a la balada que se abre con una bella melodía de pito castellano para después pasar al algo reposado leitmotiv rockero del tema. Dani Aller hace un buen trabajo a las voces y los coros añaden emoción al estribillo.
Paraíso fugaz
Tema sobre la superación de las dificultades de la vida, una moraleja vital muy directa que por ello tiene una letra en segunda persona, con el optimismo característico de la banda. Este tipo de temas en anteriores discos eran más festivos, por lo que resulta interesante que este tema no sea necesariamente tan rápido y, en todo caso, no deja de ser pegadizo. Los ritmos de guitarra imprimen de fuerza a la vitalista canción.
La tierra se apaga
Canción sobre el cambio climático que destaca por unos enérgicos riffs hard-rockeros, con un buen trabajo de guitarras. El bajo cobra fuerza en las partes más lentas y el pito castellano tiene un momento hacia la mitad del tema, jugando con el puente de guitarras. Posiblemente es uno de los mejores temas del álbum.
Brindemos
La canción tabernera del disco y la que más se amolda al concepto de “tema himno”, empieza con tranquilidad pero va adquiriendo fuerza con la melodía de las guitarras, acercándose a la power ballad. Aporta poco a las canciones del grupo de este tipo.
Conclusiones
El rincón de los deseos (2010) sigue la línea de Ars Amandi, con letras cotidianas, alegres y optimistas, sobre las ilusiones y esperanzas de la vida, con temas de interés social, como el bullying y el alzheimer, y con su rock con toques de folk castellano, si bien se incide menos en esto del folk-rock, pero a la vez supone un giro más comercial con el que es su álbum más melódico, con canciones sencillas. Siempre han buscado mucho lo pegadizo pero en esta ocasión más que nunca, si bien esta vez poco hay de lo festivo de anteriores discos. Se han acercado a un rock más internacional, más genérico podríamos decir, y también con un sonido más homogéneo, lo que puede desagradar a quienes gustara el grupo por su rock tan español de sus inicios, muy cercanos por entonces al rock urbano, y por su mayor mezcla. En general el nivel de los temas es decente dentro de sus bajas pretensiones, apenas hay temas mediocres, la gran mayoría son entre correctos y buenos, pero tampoco podemos decir que haya ninguna gran canción. Es un buen álbum de hard rock americano y melódico, y en base a la afinidad con este estilo y la importancia que se le dé a lo que haya podido perder el grupo resultará más o menos atractivo el que es el álbum más sencillo, directo, y en definitiva, comercial, de la banda.
-6-
- Paco Antequera
